Elon Musk critica a Sam Altman y enfrenta sus propios tuits
El juicio entre Elon Musk y OpenAI ya está en marcha, y el magnate sudafricano se presentó en la corte federal de California para exponer sus argumentos. La situación gira en torno a su acusación contra Sam Altman, el CEO de OpenAI, y otros fundadores. Musk sostiene que han desviado el rumbo original de la empresa, que tenía como objetivo ser una organización sin ánimo de lucro dedicada a la investigación en inteligencia artificial.
Este conflicto comenzó en 2024, cuando Musk decidió presentar una demanda por considerar que OpenAI se alejó de su misión inicial. Él reclama una suma descomunal de 134.000 millones de dólares, un caso que podría cambiar el panorama en la industria de la inteligencia artificial.
Durante sus primeras declaraciones, Musk intentó dejar claro cuál era el eje del litigio. “La cuestión es que no está bien robar una organización benéfica”, afirmó con firmeza. Con su abogado, Steven Molo, su estrategia se centra en demostrar cómo Altman y Greg Brockman, con el apoyo de Microsoft, tomarían el control de una entidad que antes se creó con fines altruistas. El giro hacia un modelo de negocio lucrativo habría desnaturalizado el proyecto, según su defensa.
Desde el otro lado, OpenAI no se quedó callada. Su abogado, William Savitt, argumentó que Musk solo busca salir con la suya. Dijo que el empresario intentó influir en los fundadores con promesas de financiamiento y que incluso soñaba con fusionar OpenAI con Tesla. “Estamos aquí porque el señor Musk no se salió con la suya”, expresó Savitt ante el jurado.
Savitt también destacó que no hay evidencia de que existiera un compromiso formal para mantener a OpenAI como una empresa sin fines de lucro de manera indefinida. Según él, el verdadero interés de Musk estaría en competir con gigantes como Google. Musk, por su parte, admitió que en los inicios se consideraron otras formas de financiamiento, pero afirmó que eso debía tener límites claros: “La cola no debería mover al perro”. Creía que el modelo lucrativo debía ser solo un paso hasta lograr el desarrollo de una inteligencia artificial general.
Uno de los momentos más tensos del juicio fue cuando se discutió sobre los avances de Tesla en inteligencia artificial. Musk había hecho publicaciones en las redes afirmando que su compañía contribuiría al desarrollo de AGI, pero debió retractarse en la corte, reconociendo que “no estamos trabajando en la IA general en este momento”.
Otro aspecto relevante del juicio es el papel de Microsoft, que realizó una inversión inicial de 2.000 millones de dólares y, con el tiempo, se convirtió en un actor clave en OpenAI a través de licencias de propiedad intelectual. Para Musk, esto representó un cambio que violó todos los compromisos originales.
La defensa de OpenAI también cuestionó el argumento de Musk sobre riesgos de seguridad, logrando que él mismo admitiera que este es un problema común en toda la industria, incluidas las empresas que él lidera.
El juicio, que ha puesto en evidencia las tensiones desde la salida de Musk del directorio en 2018, continuará con declaraciones en los próximos días. Se espera que el empresario regrese a la corte, mientras el tribunal escucha a otros personajes importantes en este drama, como el administrador de la oficina central, Jared Birchall, y el presidente de OpenAI, Greg Brockman.