Empresarios apoyan rumbo económico de Milei y advierten sobre dolor

La tarde de la primera jornada de la Expo EFI fue realmente intensa. En un ambiente donde fluyó el intercambio de ideas, importantes empresarios se sentaron a charlar sobre el modelo económico actual y los desafíos que están por venir. La mayoría coincidió en algo: hay que apoyar el rumbo del Gobierno y la banca, sobre todo de cara a las elecciones de 2027. Pero también dejaron claro que se necesitan avances en el ámbito impositivo.

Uno de los primeros paneles fue “Economía real y transformación productiva”. Ahí, escuchamos voces de Ignacio Costa de Rio Tinto Lithium, Gustavo Idígoras de CIARA, Santiago Mignone de PwC y Gustavo Weiss de CAMARCO. Este panel se convirtió en el escenario de una interacción muy interesante.

Un momento significativo fue cuando el moderador, José del Río, preguntó al público si la situación económica ha mejorado en comparación al año anterior. Solo cuatro manos se levantaron entre la multitud. Sin embargo, al indagar sobre las expectativas futuras, la mayoría respondió de manera optimista. Fue una buena forma de conectar el mensaje del panel: “hoy no estamos como querríamos, pero el rumbo es el correcto y hay que defenderlo”.

Los grandes empresarios apoyan al Gobierno, pese a la disparidad sectorial

Entre todos los sectores representados, la construcción fue identificada como uno de los “perdedores” del modelo económico del actual presidente, Javier Milei. Weiss señaló que “la construcción en todo el mundo hiperreacciona a los ciclos económicos”: cuando el ciclo es positivo, crece mucho; en los momentos negativos, la caída es considerable. A pesar de algunos frenos recientes en la actividad y el empleo, la situación actual sigue siendo bastante inferior a lo que se había alcanzado antes.

Aun así, Weiss se mostró optimista. Dijo que “estamos en camino a un país normal”, donde ciertos aspectos, como el orden macro y la inflación, ya no se discuten. Para él, el principal objetivo del Gobierno debería ser “ganar las elecciones en 2027”. Eso sí, dejó en claro que para lograrlo, es vital “pensar en cómo ayudar a los sectores que están pasando por dificultades”.

Por otro lado, Mignone subrayó que “la sociedad entendió que debíamos abandonar un modelo que no funcionaba y afectaba nuestras libertades”. Hizo un llamado a todos para seguir adelante, ya que la transformación es un proceso en curso. Advirtió que esto “implicará un esfuerzo”, con distintos ritmos según los sectores, pero es esencial perseverar para lograr un cambio positivo.

Costa también aportó su perspectiva, recordando un mensaje de una de sus pymes proveedoras: “tenés que ser más eficiente, porque si no, vas a caer”. Idígoras complementó diciendo que “hay que encontrar la forma de convencer a todos de que este es el único camino que debemos seguir”.

Los desafíos hacia adelante de la economía argentina, según el empresariado

Weiss hizo hincapié en el déficit de infraestructura como uno de los grandes problemas del país. Atribuyó esta situación a la escasa inversión, señalando que “para mantener la infraestructura actual, necesitamos invertir entre 24.000 y 25.000 millones de dólares anuales”. En la última década, la inversión promedio ha sido de unos 7.000 millones.

Cuando se habló sobre la participación del sector privado y del Estado en las obras, Weiss expresó su lema: “tanta inversión privada como sea posible y tanta inversión pública como sea necesaria”. Mencionó que hay muchas obras que el capital privado no podrá financiar por falta de rentabilidad.

En cuanto a las exportaciones, Idígoras destacó la necesidad de “prohibir la prohibición de exportaciones”. Habló sobre las retenciones y controles que afectan a productos clave como la soja, que, según él, paga un 24% de impuestos, mientras que Brasil y Estados Unidos avanzan sin tanto peso fiscal.

Costa trajo a colación cómo el RIGI ayudó a su empresa a invertir 2.700 millones de dólares en Salta, pero advirtió que, dado que los financiamientos son a largo plazo, los inversores se preguntan si este régimen se mantendrá, independientemente del Gobierno.

Finalmente, Mignone destacó que el gran desafío para la economía argentina es la competitividad. Con la modernización laboral aprobada, lo que más está en la mira es el tema impositivo, que sin dudas necesita ser discutido y resuelto.

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