Lo reconozco, quise saber qué sucedía

Las imágenes de un episodio reciente se hicieron virales en las redes sociales. En estas se puede observar que el Servicio Secreto demoró unos 20 segundos en evacuar a un alto funcionario del escenario, un tiempo considerado excesivo para situaciones de esta naturaleza.

En uno de los videos, los agentes de seguridad rápidamente sacan del lugar al vicepresidente JD Vance, mientras otro equipo parece tardar más en asistir a Trump, quien, en medio del jaleo en el hotel Washington Hilton, trastabilla y parece estar a punto de caer.

Después del incidente, el mandatario hizo declaraciones públicas en las que reconoció la demora. Sin embargo, también restó importancia a la responsabilidad del equipo de seguridad. “Fue un poco culpa mía, porque quería ver qué estaba pasando y no se los hice fácil”, comentó.

Trump mencionó que en los primeros segundos no se dio cuenta de la gravedad de la situación. “Tal vez estaba pasando algo malo, algo diferente de lo normal”, afirmó, elogiando la actuación de los agentes, a quienes calificó de “gente increíble”.

En una entrevista con el programa “60 minutos”, recordó que al principio les pidió a sus custodios que esperaran. “Un momento, esperen, déjenme ver”, dijo. Sin embargo, al comprender el riesgo, empezó a seguir las indicaciones mientras descendía del escenario junto a la primera dama. A pesar de las imágenes que muestran su dificultad para retirarse, Trump insistió en que salió “caminando y bastante erguido”, aunque admitió que finalmente se tumbó en el suelo cuando los agentes se lo pidieron.

La investigación apunta a Trump y funcionarios como posibles blancos

A pesar de que el presidente intentó dar una imagen de normalidad, la investigación se centra en un aspecto más inquietante. El fiscal general interino, Todd Blanche, señaló que los indicios disponibles sugieren que el objetivo del sospechoso no era solo Trump, sino también otros miembros del gabinete presentes en el evento.

Ya no se trata únicamente de un ataque contra el presidente, sino de un posible intento de golpear a la cúpula del gobierno en un solo movimiento. Blanche explicó que los investigadores están analizando documentos, testimonios y otras evidencias para determinar si existían amenazas específicas y cuál era el objetivo real del atacante. “Creemos que fueron funcionarios del Gobierno”, afirmó.

El tirador y las preguntas abiertas: qué se sabe del ataque

El sospechoso, Cole Tomas Allen, sigue detenido mientras el FBI y otras agencias tratan de esclarecer sus motivos. Hasta ahora, las autoridades sostienen que podría haber actuado solo, aunque su motivación no está clara.

La investigación también se concentra en una pregunta delicada: ¿fue el ataque improvisado o había un plan detrás para atacar el núcleo del poder político en Estados Unidos?

Revelan la carta que dejó el atacante antes del tiroteo en Washington: qué decía sobre Trump

La Casa Blanca informó que la familia de Cole Tomas Allen, el sospechoso del tiroteo, había alertado a la policía sobre un manifiesto minutos antes del ataque. En este documento, el agresor afirmaba que quería atacar a funcionarios del gobierno, una advertencia que lamentablemente no llegó a tiempo.

Se supo que Allen había enviado el manifiesto a sus familiares poco antes del incidente. Fue su hermano quien notificó al Departamento de Policía de New London en Connecticut sobre este documento, que luego fue revisado por las autoridades.

Desde la Casa Blanca indicaron que la familia fue consciente de su contenido y actuó de inmediato, aunque el ataque ocurrió mientras tenía lugar la cena en Washington. El documento contenía referencias explícitas a la intención de atacar a funcionarios del gobierno.

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