El Gobierno señala que la pobreza infantil bajó a 42%
Desde el Ministerio de Capital Humano, a cargo de Sandra Pettovello, resaltaron que los últimos datos reflejan un “cambio real” en la situación de pobreza infantil en Argentina. Se vinculan estos resultados con decisiones tomadas para revertir una crisis que afecta a millones de niños. El Gobierno asegura que la metodología del INDEC es la herramienta más transparente y representativa para promover políticas efectivas.
A pesar de que la situación sigue siendo preocupante, el informe destaca que hay un progreso. De hecho, en un comunicado compartido en redes sociales, mencionaron que gracias al uso de evidencias, se ha podido “dejar de improvisar” y “priorizar a quienes más lo necesitan”.
En un análisis más detallado, se presentó que, a fines de 2023, casi 7 de cada 10 chicos eran pobres; hoy, esa cifra se redujo a 4 de cada 10. Esto significa que en solo dos años se lograron recortar casi 30 puntos porcentuales en la pobreza infantil, lo que representa un alivio para muchas familias.
El Gobierno también enfatizó que estos datos cuentan con el respaldo de UNICEF, un organismo reconocido que valida y apoya políticas relacionadas con la niñez. Esto se contrapone a otras mediciones que carecen de este aval y que, según el Gobierno, tienen menor representatividad.
Por otro lado, la Universidad Católica Argentina (UCA) presentó cifras que estiman la pobreza infantil en un 53,6% para 2025, con un 10,7% de indigencia. Mientras algunas organizaciones marcan niveles más altos, el oficialismo asegura que las discrepancias se deben a diferencias en metodologías y tiempos de referencia. “Detrás de cada punto que baja, hay chicos con más oportunidades”, señalaron, y destacaron la importancia de mantener y profundizar este camino.
Situación actual de la pobreza infantil en Argentina
Un análisis reciente de la UCA revela que casi el 60% de los niños y adolescentes en Argentina vive en condiciones de pobreza. Sumado a esto, cerca del 30% no puede acceder a alimentos de manera regular. Aunque en los últimos años ha habido un descenso en estos números, las desigualdades y privaciones siguen muy presentes en la vida de los más pequeños.
Según la Encuesta de la Deuda Social Argentina (EDSA), la pobreza en niños alcanzó el 53,6% en 2025 y la indigencia, el 10,7%. Si bien la disminución del año pasado se percibe como un alivio, es importante no caer en la trampa de confundir una mejora puntual con la solución de un problema que es, en muchos casos, estructural.
Las estadísticas indican que la asistencia alimentaria en el país ha llegado a un 64,8%, marcando un récord, y esto incluye programas como la Tarjeta Alimentar implementada en 2020. A pesar de los avances, la historia de pobreza e indigencia en Argentina muestra una tendencia de incremento a largo plazo, acentuándose en momentos de crisis y con mejoras temporales en ocasiones.
El desafío es constante y, si bien hay signos de mejora, las desigualdades siguen marcando la pauta en la infancia argentina. Cada cifra que baja lleva consigo la esperanza de un futuro más equitativo.