Lilia Lemoine y Gordo Dan discuten en redes por internas

La interna dentro de La Libertad Avanza se intensificó este viernes con un intercambio candente entre la diputada Lilia Lemoine y el influencer libertario Daniel Parisini. Este último es uno de los referentes más destacados del armado digital del oficialismo, y su choque con Lemoine dejó expuestas las tensiones presentes entre diferentes sectores del espacio.

El cruce tuvo lugar en la red social X y sacó a la luz las diferencias sobre el respaldo a figuras clave como la vicepresidenta Victoria Villarruel y la diputada Marcela Pagano. La discusión se encendió cuando Lemoine cuestionó a Parisini, diciendo: “Bancaste a Villarruel y a Pagano, Dan. En la vida real, dejabas caer al gobierno. Perdón. Me cansé”. Con esto, la diputada marcó un claro distanciamiento de un grupo dentro del ecosistema libertario que parece menos alineado con la conducción central.

El origen del conflicto

La chispa de esta discusión se encendió cuando Lemoine realizó una crítica pública a la posición de Parisini dentro del espacio. Su mensaje fue directo y contundente. Parisini no tardó en contestar, afirmando: “No solo banqué a Villarruel y a Pagano, banqué a toda La Libertad Avanza cuando había que bancar”. Sin embargo, aclaró que su apoyo se había debilitado en ciertos momentos por desavenencias internas, lo que reflejó un malestar dentro de su grupo respecto a lo que consideran una falta de respaldo pleno a la estrategia del Gobierno.

La discusión se volvió más intensa cuando Parisini cuestionó la autoridad de Lemoine, diciéndole: “Vos no tenés la potestad de echar a nadie ni de hacer que nadie deje de seguir a Milei. Esto no es el Congreso”. Así, el intercambio se tornó un campo de batalla con descalificaciones personales y comentarios sobre el ecosistema de medios.

La “guerra digital” de La Libertad Avanza

El incidente ocurrió en un contexto más amplio de conflictos internos. Por un lado, se daba la noticia de que algunos tuiteros libertarios estaban siendo citados judicialmente por denuncias de Sebastián Pareja, un hombre cercano a Karina Milei. Esta situación generó aún más divisiones entre quienes apoyan la estrategia del entorno presidencial y aquellos que defienden el papel de las “milicias digitales” que tuvieron un rol crucial durante la campaña.

Parisini no solo se opuso a la judicialización de los militantes, sino que también defendió a quienes lucharon en el ámbito cultural, lo que provocó nuevas fricciones con figuras alineadas con la dirección del partido. Este tipo de controversias pronto comenzaron a atraer la atención de diversos actores del oficialismo.

Dirigentes próximos al asesor Santiago Caputo decidieron respaldar a Parisini, mientras que otros sectores, vinculados a Karina Milei, se pusieron del lado de Lemoine. El jefe del bloque bonaerense, Agustín Romo, también intervino en el debate con un mensaje conciliador: “Por favor, ninguno deje de seguir a Milei. Tenemos la chance histórica de cambiar este país”.

En este clima de tensión, un programa de streaming también hizo declaraciones contra Karina y Pareja, lo que sumó un nuevo capítulo en la discordia interna. Estos comentarios provocaron descontento en la Secretaría General de la Presidencia, que incluso consideró llevar el tema a la Justicia.

Las tensiones en el oficialismo

Este enfrentamiento dejó al descubierto una disputa más profunda en La Libertad Avanza, donde coexisten diferentes líneas de poder, como el área política territorial, el núcleo duro del Gobierno y el aparato digital que ha sido fundamental en la construcción del espacio.

Más allá de ser un episodio aislado, el cruce entre Lemoine y “Gordo Dan” se reveló como parte de una interna que se hace cada vez más visible. Las diferencias sobre liderazgo, estrategia y el papel de la militancia en el sostenimiento del proyecto oficialista son cuestiones que están en el centro de este tira y afloja interno.

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