La deuda con CABA supera los $700.000 millones desde diciembre
Fuentes del gobierno de Jorge Macri confirmaron que la deuda del Estado con la Ciudad Autónoma de Buenos Aires se duplicó desde diciembre, cuando se reunieron el jefe de Gobierno y el ministro de Economía, Luis Caputo. En ese momento, la deuda rondaba los $350.000 millones, un montante que creció debido a que el Poder Ejecutivo Nacional dejó de transferir $20.000 millones a la semana desde agosto.
Ahora, cuatro meses después, la cifra total asciende a otros $350.000 millones, en un panorama complicado por la caída de los ingresos tributarios, como señala un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF). Este señala que la baja actividad económica y la reducción de impuestos son los principales factores detrás de este crecimiento en la deuda.
CABA espera llamado de Nación para nueva ronda de diálogo por coparticipación
En las reuniones exploratorias entre los equipos técnicos de CABA y Nación no se lograron acuerdos concretos, solo algunos principios de entendimiento. Caputo reconoció la deuda acumulada y mostró disposición para seguir dialogando sobre formas de pago. Desde la administración porteña, hay confianza en que antes de abril recibirán una convocatoria del ministro para retomar la discusión.
Se mencionaron diversas alternativas sobre la mesa. Una de ellas es cubrir la deuda con bonos del ministerio, lo que permitiría al gobierno mantener el superávit fiscal, ya que los intereses capitalizados de estos títulos no se consideran en el resultado fiscal final. Otra opción consistiría en intercambiar deuda por terrenos, como los del Mercado de Hacienda de Liniers, aunque esta idea ya había fracasado en el pasado.
El inmenso monto de la deuda hace difícil prever que Nación desembolse los $700.000 millones sin planes de pago concretos, ya que esto podría afectar drásticamente los números que Milei y Caputo utilizan para justificar su promesa de desinflación en este modelo de ajuste. Ambos aseguran que la inflación tenderá a cero gracias al superávit del estado nacional.
En 2025, las cuentas públicas reflejaron un superávit de 1,45 billones de pesos. Sin embargo, buena parte de esta cifra corresponde a coparticipación no pagada y a la suspensión de devoluciones de impuestos a exportadores. Según datos de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), las devoluciones del IVA de enero cayeron un 50% en términos reales comparado con el mismo mes del año anterior.
Macri, entre recortes e inversiones revive las aspiraciones del PRO tras el escándalo de Adorni
Mientras tanto, Macri navega entre recortes de gasto e inversiones en obras. Con los retiros voluntarios anunciados en marzo y la eliminación de cargos políticos en 2025, busca ajustar las cuentas locales. Al mismo tiempo, sigue exigiendo al gobernador Axel Kicillof el pago de $27 mil millones por la asistencia a personas en situación de calle en la Ciudad.
A fin de mes, se esperan novedades sobre la licitación de la línea F del subte. El jefe de Gobierno presentó un proyecto para conseguir u$s 1.350 millones en financiación para la obra, la cual se prevé iniciar en la segunda mitad del año, aunque requerirá la aprobación del parlamento.
Nación, por su parte, complementó el reclamo por coparticipación con la transferencia del fuero laboral a la órbita porteña. Esta es una demanda histórica del PRO que busca igualar la capacidad judicial de Buenos Aires con la de otras provincias. Se percibe como un gesto de Milei hacia el PRO, que fue clave en la sanción de reformas laborales y la baja de la edad de imputabilidad, ambos apoyados por el jefe de Gobierno.
Desde Uspallata se dice que un objetivo de esta absorción de funciones judiciales es eliminar la llamada “industria del juicio” y ganar autonomía. Desde Nación se expresan más directamente: el fin de jueces prokirchneristas. El peronismo sospecha que esto forma parte del sueño de Mauricio Macri de colocar jueces afines a intereses empresariales. Mientras tanto, se aguardan novedades por la coparticipación, y el gobierno nacional ofrece otras alternativas como moneda de cambio.
En este panorama, a pesar de la buena relación de Macri con Caputo y el ministro del Interior, Diego Santilli, es consciente de que los libertarios aspiran a conquistar territorio del PRO en 2027. En medio del escándalo de Manuel Adorni, quien aún es candidato de Karina Milei, Patricia Bullrich también acecha.
Por eso, aunque haya acuerdos con Nación y el diálogo sobre coparticipación esté abierto, el alcalde continuará la batalla interna por el voto antiperonista frente a los libertarios, una lucha que promete ser intensa. Sin atacar directamente a Adorni por las denuncias de corrupción, busca diferenciarse de los libertarios en la Legislatura y en su gestión, que ha ganado críticas por errores en higiene y políticas de seguridad.
El desafío para el jefe porteño es la reelección, lo que implica revivir las aspiraciones del PRO, que se vieron debilitadas tras la derrota del año pasado. Defender su hegemonía en el distrito es una meta clara.