Tragedia, solidaridad y apoyo gubernamental en tiempos difíciles
Tucumán está enfrentando una de las crisis hídricas más severas de los últimos años. Desde el 11 de marzo, cuando un violento temporal azotó la provincia y provocó la evacuación de miles de personas en el sur, la situación solo ha empeorado. A esta emergencia se sumaron nuevas lluvias que llevaron a un trágico fin de semana de Pascua, dejando tres víctimas fatales: un niño de 12 años electrocutado en San Miguel y un matrimonio que perdió la vida en Tafí Viejo cuando su auto fue arrastrado por la corriente.
Las cifras son alarmantes. Más de 10.000 familias se han visto afectadas, 96 escuelas permanecen sin clases, y localidades enteras sufrieron lluvias que alcanzaron los 270 milímetros. Según el gobierno provincial, las zonas más perjudicadas fueron La Madrid, Villa Belgrano, Santa Ana, y varios barrios de Aguilares y Las Salinas.
La Madrid se ha convertido en el epicentro de esta tragedia. En marzo, el río Marapa desbordó, forzando a más de 300 familias a dejar sus hogares, algunos con el agua llegando a 1,5 metros dentro de las viviendas. Muchos se refugiaron en zonas más altas o en la ruta nacional 157, donde se instalaron carpas para su asistencia. Este es el cuarto incidente de inundaciones severas que sufre la ciudad desde los años 90, evidenciando una vulnerabilidad histórica.
Una tragedia devastadora
Mariano Robles, de 28 años, y Solana Albornoz, de 32, son dos de las vidas perdidas en este desastre. El sábado 4 de abril, regresaban a casa en su auto después de una boda en Tafí Viejo cuando fueron atrapados por la tormenta. Su vehículo fue arrastrado 100 metros por la crecida de un arroyo. La última llamada a su familia fue alrededor de las 21, donde contaron que estaban atrapados en el auto, esperando que mejorara el tiempo. Esa tormenta ya azotaba varias áreas de la provincia.
Los cuerpos de la pareja fueron encontrados dentro del auto, que quedó atascado bajo un muro y cubierto de barro. Dejan atrás a dos pequeños, de 5 años y 9 meses.
En medio del desasosiego, amigos y familiares de Solana han iniciado una campaña para recuperar pertenencias que se perdieron en la tragedia. Se están buscando especialmente un teléfono iPhone y tres anillos de oro de gran valor sentimental. Agostina Budeguer, amiga de la pareja, comentó que el teléfono de Solana estuvo activo hasta la madrugada del domingo después del accidente. La búsqueda y la esperanza continúan.
Tragedia en la capital tucumana
En la capital de Tucumán también se vivieron momentos desgarradores. Lisandro, un niño de 12 años, falleció a causa de una descarga eléctrica mientras jugaba en una calle inundada. Sus vecinos ya habían alertado sobre los riesgos de postes eléctricos en mal estado. Un testigo relató que el menor se apoyó en un poste, lo que le costó la vida.
Actos de solidaridad
A pesar de la tragedia, emergieron historias de heroísmo y solidaridad. Víctor Bordallo, un apicultor de Famaillá, decidió actuar tras perder varias de sus colmenas. Junto a su hijo, movilizaron su camioneta y una lancha para ayudar a familias aisladas y rescatar animales atrapados.
La Fundación Planeta Vivo también intervino, trayendo veterinarios y equipamiento médico para atender tanto a personas como a animales afectados. Gracias a la colaboración con el gobierno provincial, lograron acceder a zonas de difícil acceso y ayudaron a rescatar a cerca de 300 animales, vitales para la economía local. Al final de su misión, se llevaron más de 40 toneladas de alimentos para continuar la asistencia.
Asistencia y alivio económico
Frente a la emergencia, el gobierno provincial ha tomado medidas para aliviar la carga sobre las familias afectadas. El gobernador Osvaldo Jaldo anunció que casi 10.000 familias quedarán libres del pago del servicio de luz durante seis meses. El beneficio no solo abarca hogares, sino también pequeños comercios y empresas afectadas por las inundaciones.
El ministro de Desarrollo Social, Federico Masso, también ha supervisado la entrega de víveres y elementos esenciales a las familias de zonas perjudicadas como Santa Ana.
Un patrón recurrente
Las inundaciones en Tucumán no son un fenómeno nuevo. Localidades como La Madrid y Juan Bautista Alberdi han sido golpeadas repetidamente, y aún no se ha desarrollado una política sostenida que contemple el manejo de cuencas. En medio de esta crisis, las familias intentan reconstruir sus vidas. En Aguilares, la intendenta confirmó que quienes fueron evacuados ya han regresado a sus hogares, aunque algunas escuelas siguen cerradas esperando reparaciones.
Mientras el agua disminuye y las promesas de soluciones fluyen como las lluvias, queda la interrogante sobre cuándo se abordarán las causas de estas tragedias que afectan a las comunidades más vulnerables en Tucumán.