La canasta básica sube 3,4% y una familia necesitó $2.342.860
El costo de la canasta básica total en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) ha subido de manera notable, marcando su mayor aumento en un año. Según los datos más recientes, una familia tipo, compuesta por dos adultos y dos niños, necesita $1.489.829 para no caer en la pobreza. Esta cifra refleja el desafío que enfrentan muchas familias argentinas en los tiempos que corren.
En marzo, los precios de la Canasta Básica Total (CBT) se incrementaron un 3,4%, la subida más elevada desde marzo del año pasado. Esto se alinea con las proyecciones de que la inflación nacional está acelerándose.
Por otro lado, la Canasta Básica Alimentaria (CBA), que mide la indigencia, también experimentó un aumento, aunque un poco menos pronunciado, alcanzando un 2,9%. Esto lleva la línea de indigencia a $814.709.
Uno podría preguntarse cómo se llega a estas cifras. En CABA, el instituto de estadísticas tiene un sistema que permite segmentar a la población según diferentes clases sociales. Esto se hace mediante una evaluación mensual de una Canasta Total (CT) que abarca varios gastos básicos como alimentos, vivienda, transporte, educación y salud. En marzo, esta canasta aumentó 3,2%, alcanzando los $1.874.289. Así, quienes tienen ingresos entre la CBT y la CT son considerados “no pobres vulnerables”.
La situación se complica aún más cuando nos fijamos en las cifras de ingresos. Aquellos que cuentan con entre 1,25 CT (que corresponde a $2.342.860) y 4 CT (que asciende a $7.497.154) son clasificados dentro de la clase media.
En el ámbito nacional, se espera que el INDEC dé a conocer los datos de inflación para marzo, y muchos anticipan que superará el 3%. Esto se debe a los aumentos estacionales en áreas como educación, indumentaria y combustibles.
Hablando de pobreza, al cierre de 2025, se informó que en CABA la pobreza había caído al 21,1%, afectando a 652.000 personas. Un año antes, en 2024, este porcentaje era del 24,2%. Aunque se vio un ligero incremento en la proporción de la clase media, que subió del 47,4% al 47,6%, también se reportó un aumento en la indigencia, que pasó del 6,5% al 6,8%, lo que implica que 210.000 personas están en una situación vulnerable.
La vida en la ciudad sigue siendo un reto diario para muchos, y estos números reflejan realidades que muchas familias enfrentan, haciendo que la búsqueda de un equilibrio financiero se presente como un desafío constante.