Un plan de destrucción revelado
El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, lanzó una dura crítica contra el actual gobierno nacional, señalando que Argentina enfrenta “un ataque sin precedentes contra la ciencia y la universidad”. Según Kicillof, los recortes promovidos por la administración de Javier Milei son más que un simple ajuste, describiéndolos como un “plan de destrucción masiva de la educación pública y nuestro sistema científico”.
Kicillof destacó que la situación en el sistema público de educación superior y ciencia es alarmante. Los salarios de los docentes e investigadores se han quedado rezagados, las transferencias desde el gobierno central han caído drásticamente y las obras de infraestructura en las universidades se han detenido. Este panorama ha sido definido por él como especialmente grave.
“Lo que está ocurriendo es realmente muy grave”, dijo el gobernador. Reiteró que los docentes y los investigadores tienen sus sueldos por el piso, y resaltó que estas decisiones no son aisladas, sino parte de un modelo económico que podría llevar a una disolución nacional.
Kicillof también reafirmó la importancia de mirar más allá de la coyuntura actual. Planteó la necesidad de reflexionar sobre lo que sucedería si Milei se mantuviera en el cargo tras el actual mandato. “Este modelo nos está llevando a un estado de disolución nacional, en contra de nuestra historia y identidad”, sostuvo.
El gobernador mencionó las masivas movilizaciones que han tenido lugar en los últimos años, afirmando que “nuestra sociedad sigue valorando y defendiendo a la universidad pública y gratuita”. Aseguró que el movimiento que él encabeza, llamado Derecho al Futuro, busca dar voz a aquellos que no están de acuerdo con estas políticas.
Producción, ciencia y crítica al rumbo económico
En un contexto de turbulencia mundial, Kicillof afirmó que todos los gobiernos están protegiendo a sus industrias y resguardando los puestos de trabajo. Sin embargo, acusó a Milei de ir en contra de esta tendencia, entregando recursos nacionales y aplicando políticas obsoletas que ya no funcionan.
El gobernador también cuestionó la idea de que Argentina deba optar entre ser un país agroexportador o industrializado. A su juicio, la clave está en agregar valor a las materias primas mediante el uso del conocimiento y la tecnología. “No podemos caer en el falso dilema de elegir entre campo o industria”, enfatizó, subrayando que un desarrollo autónomo y soberano implica contar con un sistema científico robusto.
Kicillof subrayó que el desfinanciamiento de la universidad y la investigación no solo afecta a las instituciones educativas, sino que también impacta a la producción nacional. También denunció una ofensiva contra el sistema científico y tecnológico argentino, destacando que este proceso busca transformar al país en algo ajeno a lo que piensan la mayoría de los ciudadanos.
Finalmente, convocó a construir una alternativa ante el rumbo actual del gobierno. “Hay otro camino y lo tenemos que construir nosotros”, afirmó, instando a dejar de lado las disputas internas y a enfocarse en la defensa de la ciencia, la educación y la soberanía nacional.