Las pérdidas alcanzan casi el 30% por la subida de costos
El Índice de Producción Industrial (IPI) pesquero del INDEC muestra una mejora interanual bastante notable. Pero, al mismo tiempo, los actores del sector señalan que la realidad es bien distinta. Algunos aseguran que estos números son producto de circunstancias excepcionales y advierten que el aumento de costos está volviendo insostenible la situación de las flotas.
En febrero, la pesca tuvo su tercer aumento consecutivo, marcando un crecimiento del 14,3% comparado con el mismo mes del año pasado, tras un salto impresionante del 50,1% en enero. Este avance se debe principalmente al sector de moluscos, que creció un 27,2%, mientras que en peces y crustáceos se registraron descensos.
Sin embargo, en términos mensuales, el IPI se contrajo un 1,1%. Por otro lado, la serie tendencia-ciclo apunta a una dinámica positiva, pero en una clara desaceleración.
Pese a los números del INDEC, las pymes pesqueras “agonizan”
Vito Contessi, director del Astillero Naval Federico Contessi, precisa que “el INDEC solo refleja capturas que, en los primeros meses del año, aumentaron por la excepcional temporada de calamar (70% en manos de empresas asiáticas) y langostino en Rawson”. Señala que “no todo el sector es igual” y que efectivamente, “las pymes pesqueras agonizan”.
Uno de los puntos críticos que enfrentan es el drástico aumento en el costo del combustible, que ha subido un 40% este año. Contessi subraya que el sector ya lidiaba con una ecuación desfavorable, donde cada vez que salía un barco fresquero, perdía plata. Aun así, continuaban saliendo, porque en muchos casos, el parar significaba un quebranto aún mayor. Algunos optan por “negrear” sueldos o traer especies prohibidas para reducir costos.
“Con estos aumentos de combustible, la ecuación se vuelve inviable, con un quebranto que llega casi al 30%”, advierte. En este contexto, muchos barcos de la flota costera de Mar del Plata, que operan con un sistema de “a la parte” —donde los ingresos se dividen entre los tripulantes y el dueño— han dejado de operar. “Hoy esa parte a repartir es tan baja que no logran conseguir tripulación”, agrega. En algunos casos, tienen que ofrecer un salario garantizado, ya que no pueden permitirse detenerse.
Los industriales pesqueros reclaman medidas del Estado para solucionar una crisis que afecta a más de 2.000 personas
Ante esta situación complicada, los industriales del sector están pidiendo al Estado algún tipo de compensación, como reducción de impuestos o retenciones. Aunque la actividad pesquera representa apenas el 0,3% del Producto Bruto Interno (PBI), su relevancia aumenta en las exportaciones, colocándose como el noveno complejo exportador del país.
Sebastián Agrliano, gerente de la Asociación de Embarcaciones de Pesca Costera, mencionó que el litro de combustible ha superado los $2.400, convirtiendo la situación en “insostenible”. Advertía que no alistarán los barcos para próximas mareas y exigía un precio diferenciado del gasoil, así como intervención en el sistema de provisión en el muelle y financiamiento para capital de trabajo.
Esta crisis amenaza con afectar a 49 embarcaciones y a entre 2.000 y 3.000 personas, tanto empleados de a bordo como de tierra. El impacto es especialmente agudo en la flota del variado costero, que incluye más de treinta especies de peces, como corvina, pescadilla y merluza.