Bancos centrales aumentaron compras antes del conflicto bélico
La actividad de compra de oro por parte de los bancos centrales ha tenido un giro notable en febrero, justo después de un enero bastante tranquilo. Este mes, los bancos volvieron con fuerza, especialmente ante la incertidumbre creada por los conflictos en el Medio Oriente. Por ejemplo, el Banco Central de Francia está repatriando sus reservas de oro, lo que refleja una nueva estrategia en la gestión de sus activos.
Hablemos un poco de los precios. A fines de enero, el oro alcanzó un pico de 5.350 dólares por onza, un aumento impresionante de más de 1.500 dólares en un año. Sin embargo, después de este máximo, el precio bajó a 4.750 dólares y, a medida que la situación geopolítica se intensificaba, subió de nuevo a 5.250 dólares. Ahora está oscilando alrededor de los 4.600 dólares, mostrando algo de estabilidad.
Los datos indican que en febrero se compraron en total 19 toneladas de oro por parte de los bancos centrales a nivel mundial. Aunque esto fue un buen número tras un enero con apenas 5 toneladas, sigue siendo un poco menor al promedio mensual del año pasado, que fue de 26 toneladas. Comparando los primeros dos meses de este año con los del 2025, vemos que cayeron las compras de 50 toneladas a solo 25.
Uno de los protagonistas de este mes fue Polonia, que realizó la mayor compra, añadiendo 20 toneladas a sus reservas y alcanzando un total de 570 toneladas. Este banco tiene en mente llegar a 700 toneladas. En cuanto a Uzbekistán, también mostró interés, comprando 8 toneladas, lo que representa el 88% de sus reservas totales. Por su parte, el Banco Central de China ha estado en una racha de compras, acumulando un total de 2.308 toneladas.
Es interesante observar que varios bancos centrales africanos, están comenzando a apostar más por el oro, buscando diversificar sus reservas y mejorar su posición frente a la volatilidad del mercado global. Por ejemplo, el Banco de Uganda lanzará un programa de compra de oro, apuntando a adquirir al menos 100 kilogramos de productores locales en los próximos meses.
En resumen, febrero parece marcar un punto de reactivación en las compras de oro por parte de los bancos centrales después de un enero más mesurado. Estos movimientos reflejan no solo un interés continuo, sino también una estrategia en evolución para gestionar riesgos en un mercado financiero global cada vez más incierto. La participación de naciones emergentes, como Polonia y varios países africanos, indica que el oro sigue siendo una apuesta sólida en la diversificación de reservas.