La Bolsa se mantiene confiada a pesar de Trump

¡Qué semana intensa estamos viviendo! Wall Street ha sorprendido a todos con una recuperación inesperada. Mientras el conflicto bélico continúa, los precios del petróleo no dejan de subir, y el presidente estadounidense, Donald Trump, sigue pidiendo unos días más para resolver la situación. La incertidumbre está en el aire, y muchos se preguntan si esto incluye la reapertura del estrecho de Ormuz, un punto clave en todo este asunto. En medio de todo esto, Trump ha despedido al jefe del Ejército, abriendo camino a una nueva etapa de acciones militares. El futuro parece complicado, y muchos se preguntan: “¿Qué puede salir mal?”.

Los principales índices de Wall Street habían caído un 10% desde sus máximos de marzo, y la guerra no ha ayudado. Sin embargo, el S&P 500 se convirtió en la excepción, cayendo solo un 8,84%. ¡Y luego ocurrió algo inesperado! El martes, este índice subió un 2,91%, impulsado por la esperanza de que el conflicto se resolviera pronto. Esta semana, la bolsa ha registrado su primera alza en seis semanas, con un aumento del 3,4%, lo que representa la mejor actuación en cuatro meses.

Los mercados habían anticipado una guerra corta, pero la realidad es que el conflicto se ha alargado. Tras la captura del estrecho de Ormuz por parte de Irán, la resolución no parece estar a la vuelta de la esquina. Trump, en la segunda semana de la guerra, dijo que estaba “casi terminada”, pero a medida que la situación avanza, se siente cada vez más lejos esa “luz al final del túnel”. A pesar de las malas noticias, los mercados siguen mostrando optimismo, creyendo que este es un tropiezo que se puede superar.

Ahora, surge la pregunta: ¿Nos estamos quedando sin petróleo? Un informe de Goldman Sachs sugiere que sí, a pesar de que los precios a futuro actualmente son altos, y se espera que la escasez se resuelva pronto. Al inicio del año, el barril costaba 60 dólares, y en este momento, el contrato a corto plazo está rondando los 110. Después de esto, es probable que nos acostumbremos a ver precios alrededor de 80 dólares por un tiempo. Sin embargo, hay mucha incertidumbre sobre cuánto durará esta escasez y cómo responderá la demanda mundial.

Observando el precio del petróleo Brent, que saltó por encima de los 140 dólares, se hace evidente que la carestía podría ser más grave de lo que sugieren los precios futuros. Las “dos o tres semanas más” que demanda Trump son cruciales, ya que es vital detener la obstrucción en el estrecho de Ormuz.

Trump y el dilema Ormuz

Y aquí nos encontramos con un dilema: ¿Trump luchará hasta liberar Ormuz, o será que se dará por vencido y dejará a Irán al mando? Esta semana, el presidente ha alimentado ambas visiones. En un mensaje en Truth Social, afirmó que aquellos países que no consiguen combustible, pueden comprarlo a los Estados Unidos o “ir al estrecho y tomarlo por su cuenta”. ¿Sí, así tal cual?

Este comentario suena provocador, y se rumorea que Irán está seducido por esta idea. Y no solo Irán; China podría estar interesada también. Si Trump opta por retroceder, eso significaría aceptar una derrota geopolítica significativa. Mientras tanto, Irán y Omán están organizando un sistema para cobrar peajes en el estrecho. Ya hay barcos beneficiándose, mientras que una veintena más se suman al nuevo régimen. A su vez, una reunión de 40 países europeos, convocados por Gran Bretaña, se realizó sin la presencia de EE.UU. para discutir el tema.

La relevancia de Ormuz

¿Por qué es tan importante Ormuz? La clave está en la producción que transita por allí. Si el conflicto arruina la infraestructura, reabrir Ormuz no solucionará la crisis. Además, Trump podría agravar la situación si siente que su influencia se está desvaneciendo. La falta de petróleo y gas no es solo un problema, sino que afecta una gran variedad de productos derivados, como urea, azufre y helio.

A pesar de las advertencias, los mercados creen en una resolución rápida. Sin embargo, la realidad apunta a un panorama complicado. Wall Street ha mostrado una sorprendente recuperación, resurgiendo en la quinta semana de una guerra que se creía breve. Y en EE.UU., también surgieron buenas noticias: se crearon 178 mil nuevos empleos en marzo, triplicando las expectativas y bajando la tasa de desempleo al 4,3%.

En resumen, mientras la tensión se mantenga, el futuro sigue siendo incierto, aunque los mercados perseveran en su optimismo.

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