El ministro Carlos Presti sobre la crisis en la fábrica de aviones
El ministro de Defensa, teniente general Carlos Presti, recibió informes sobre la situación de la Fábrica Argentina de Aviones (FAdeA), que atraviesa una fuerte parálisis productiva. Por un lado, se encuentran la falta de ejecución de contratos esenciales y, por otro, las deudas con proveedores que afectan gravemente las operaciones.
La reunión, presidida por Presti y acompañado por el secretario de Estrategia y Asuntos Militares, general de división Jorge Puebla, se llevó a cabo en el edificio Libertador. En este encuentro, participaron el presidente de FAdeA, Julio Manco, el vicepresidente Emilio Magnaghi, y otros consultores técnicos como Guillermo Ballesteros y el brigadier (R) Walter Brun.
Durante la conversación, se discutieron soluciones para el gran desafío que enfrenta la fábrica: reavivar su línea de producción en medio de restricciones presupuestarias críticas. Este problema está directamente relacionado con el contrato aún no ejecutado para la mejora de seis aviones Pampa II hacia la versión III, además de otras tareas de mantenimiento y recuperación de motores.
Este contrato, firmado a finales de 2025, representa unos 40 millones de dólares, lo que significa un 80% de los ingresos de FAdeA. Sin embargo, al no ser ejecutado, la fábrica se encuentra en una situación compleja, afectando la operatividad de los Pampa, que la Fuerza Aérea utiliza en la formación de pilotos para el jet supersónico F-16.
En el medio de esta situación crítica, Manco ofreció una perspectiva más optimista, mencionando algunos avances en contratos menores, como el arrendamiento de un hangar. Esto podría permitir a FAdeA diversificar su cartera de clientes y avanzar en el desarrollo de capacidades en la aviación ejecutiva.
Un hecho relevante fue la reciente negociación con la empresa brasileña de ingeniería aeronáutica, Akaer, por la que FAdeA producirá piezas para un proyecto internacional durante 15 años. Manco destacó que esto abriría nuevas oportunidades de facturación con clientes que no son estatales.
A pesar de estos pasos hacia adelante, el panorama no es sencillo. Según Marcelo Bertorello, secretario general del Sindicato de Trabajadores Aeronáuticos (STA), FAdeA está “al borde de la parálisis” debido a las graves contingencias financieras actuales. La necesidad de pasar a un balance positivo es fundamental para garantizar la viabilidad de la empresa y atraer capital de trabajo necesario.
La crisis actual en FAdeA se ha gestado desde el gobierno de Alberto Fernández y se ha intensificado bajo la gestión de Javier Milei. Factores como recortes presupuestarios drásticos, problemas administrativos y tensiones laborales han contribuido a esta situación. Un punto de gran discusión es la continuidad del actual presidente de la fábrica, que opera bajo la supervisión de la Agencia de Transformación de Empresas Públicas dirigida por Diego Chaher.
Mientras tanto, los trabajadores en Córdoba, organizados en el sindicato STA, están llevando a cabo protestas. Exigen que Presti firme los contratos con la Fuerza Aérea y busquen nuevos mercados de exportación para el Pampa, mencionando posibles clientes en México, Canadá y Perú.
Bertorello se pregunta cómo es posible que haya dudas sobre el funcionamiento de una empresa que lleva más de 40 años en la producción de aeronaves. Este reclamo no solo se concentra en la fábrica, sino que también buscan atraer la atención del gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, destacando la necesidad de asegurar la continuidad laboral para muchas familias en la provincia.
Las tensiones en torno a la fábrica son palpables y la búsqueda de soluciones es cada vez más urgente en un contexto que no permite más retrasos.