El Gobierno presenta al Congreso el proyecto de Ley Hojarasca

El Gobierno de Javier Milei ha presentado al Congreso la conocida como “Ley Hojarasca”. Esta propuesta busca eliminar aquellas normas que ya no tienen sentido, que son obsoletas o que no están en sintonía con la Constitución. La idea es simplificar el sistema legal, disminuir la carga normativa y frenar lo que el oficialismo denomina un exceso de intervención estatal.

No es la primera vez que se habla de este tipo de medidas. En 2024, se había presentado un proyecto similar, llamado ley de Derogación de Legislación Obsoleta. En esa ocasión, se proponía anular más de 63 leyes que ya no tenían vigencia. Sin embargo, como muchas ideas, se quedó en el olvido y nunca llegó a discutirse en comisiones.

El proyecto de la “Ley Hojarasca”

La iniciativa se basa en depurar el sistema jurídico agrupando distintas normas. Se enfocará en aquellas que quedaron superadas por leyes más recientes, en las que no se aplican más ante los avances tecnológicos, o en disposiciones asociadas a organismos que ya no existen.

Por ejemplo, hay normas que van desde una ley del siglo XIX sobre el carbón mineral hasta disposiciones en torno a televisión en color, o hasta regulaciones relacionadas con entidades que ni siquiera están activas. Mantener este tipo de normas, según el Gobierno, complica aún más un sistema legal que ya está sobrecargado.

El proyecto también pone en la mira a ciertas leyes que afectan libertades individuales o que tienen un enfoque de control que no se ajusta a la democracia actual. Esto incluye normas que penalizan conductas vinculadas al Estado, regulaciones sobre reuniones privadas y hasta controles que ya no tienen lugar en la sociedad actual.

Entre las normativa criticadas está alguna que habilita la internación obligatoria de personas con lepra. Desde el Ejecutivo, se argumenta que estas regulaciones vulneran derechos fundamentales de las personas.

Desde la Casa Rosada, presentan la Ley como parte de una reforma más amplia del Estado. Argumentan que la ley no debería convertirse en una herramienta de restricciones innecesarias, sino más bien en una garantía de libertades. Bajo esta óptica, la “Ley Hojarasca” se alinea con la política de desregulación, desburocratización y reducción del aparato estatal que promueve Milei.

Además, el proyecto apunta a eliminar trámites que se consideran innecesarios y a desmantelar estructuras administrativas sin función real. Esto busca facilitar no solo la actividad económica, sino también la relación cotidiana entre ciudadanos y el Estado.

“Este proceso está dirigido a dejar atrás un modelo de acumulación normativa para avanzar hacia uno que priorice la libertad individual y la eficiencia en el uso de los recursos públicos”, enfatizan desde el oficialismo.

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