aumento de conflictos salariales en jujuy y catamarca

Las protestas de trabajadores estatales han tomado impulso en los últimos días en Jujuy y Catamarca. Educadores, personal de salud y policías se lanzaron a las calles para rechazar las ofertas del gobierno. La situación más tensa se vivió en la capital jujeña el lunes por la noche. Allí, un gran grupo de efectivos activos, retirados y familiares se manifestaron, incendiando neumáticos y tratando de derribar las rejas del edificio gubernamental, en respuesta a un acuerdo que se filtró. Esta miércoles habrá marchas en ambas provincias, mientras los gobernadores Carlos Sadir y Raúl Jalil están en Estados Unidos, dificultando la comunicación y la resolución de estos conflictos.

En Jujuy, la tensión se intensificó el lunes con incidentes frente a la Casa de Gobierno. Lo que empezó como una manifestación pacífica en Plaza Belgrano, donde familiares, exmiembros y activos pedían mejoras salariales, pronto se tornó violento. Testigos indican que se intentó derribar las vallas del edificio, mientras se utilizaban fuegos artificiales, lo que precipitó un fuerte despliegue policial con la presencia de Infantería.

La imagen fue alarmante: policías protegiendo a otros policías, evidenciando una fractura interna en las fuerzas de seguridad provincial.

Un “acuerdo” que nadie confirma

El reclamo salarial no fue el único detonante; la falta de claridad en las negociaciones también sumó a la protesta. Por la mañana del lunes, el ministro de Hacienda, Federico Cardozo, se reunió con representantes del sector y, según se supo, habría llegado a un entendimiento preliminar. Sin embargo, nadie se atrevió a revelar detalles, lo que generó enojo entre los manifestantes.

La propuesta oficial contempla un aumento del 30% en tres cuotas del 10% más un bono especial para las fuerzas de seguridad. De confirmarse esta oferta, rompería el esquema de paritarias establecido para el resto de los estatales jujeños, generando inquietud entre sectores docentes, de salud y otros que también reclaman una reapertura de las negociaciones.

Reclamos concretos, bronca acumulada

El petitorio que presentaron los policías exige un aumento del 50%: 30% para el salario básico y 20% en otros conceptos. Pero más allá de los números, la crisis toca un punto de confianza y legitimidad. El problema se agravó al conocerse que los altos mandos de la policía recibieron aumentos significativos, mientras los efectivos en la calle luchan por salarios básicos.

La situación llevó a los manifestantes a exigir no solo una mejora salarial, sino también la renuncia del secretario de Seguridad, Juan Manuel Pulleiro, y del jefe de Policía, Milton Sánchez, a quienes acusan de favorecer aumentos desproporcionados.

Vacío de mando en un momento crítico

La crisis se siente aún más fuerte por la falta de las principales autoridades locales. Carlos Sadir se encuentra en Estados Unidos, acompañando al presidente Javier Milei. Tampoco estaban presentes durante los incidentes el ministro de Seguridad ni el de Hacienda.

Ante esto, el Gobierno de Jujuy emitió un comunicado instando a la calma, reafirmando su voluntad de diálogo, pero sin proporcionar cifras ni aclarar los acuerdos. Esto fue rechazado por los manifestantes, que continúan en protesta, exigiendo respuestas claras.

Un conflicto que trasciende a la Policía

Lo que sucede en Jujuy ya no se limita a las fuerzas de seguridad. Si el Gobierno acepta un aumento del 30% para ellos, otros gremios estatales se verían habilitados a exigir paritarias. La negociación sigue abierta, con otra reunión programada para este martes, pero el clima de desconfianza persiste. Mientras tanto, los familiares de policías mantienen la presión en la calle.

Se suma la docencia

El Centro de Docentes de Enseñanza Media y Superior (CEDEMS) en Jujuy también convocó a protestas. Este miércoles 11, realizarán un paro de 24 horas y una movilización en la capital. Los docentes denuncian recortes y falta de respuestas a sus demandas por mejoras salariales.

Los reclamos en Catamarca

Catamarca no se queda atrás. Docentes y trabajadores de la salud han comenzado a levantar la voz, reclamando salarios que consideran insuficientes. En la Plaza 25 de Mayo, miles de educadores se reunieron, destacando una asamblea nocturna donde más de 10,000 encendieron sus linternas en solidaridad.

El referente de los autoconvocados, Bruno Corzo, subrayó que su principal demanda es que el salario docente supere la línea de pobreza. Con sueldos básicos de alrededor de $560.000, los nuevos docentes apenas llegan a $700.000 mensuales. A pesar de la conciliación obligatoria impuesta por el Gobierno, los educadores decidieron desobedecerla.

Trabajadores de la salud rechazan el acuerdo

El sector de la salud pública también está en pie de lucha. Tras rechazar un acuerdo salarial que consideran inadecuado, los trabajadores realizaron asambleas donde manifestaron su desacuerdo con la remuneración y las condiciones laborales. Exigen mejoras en su situación, estabilidad laboral y el cumplimiento de la legislación vigente.

Santa María se moviliza

Las protestas no solo ocurren en la capital. En Santa María, docentes y trabajadores de la salud organizaron una gran marcha bajo la consigna “Docentes unidos luchan”. La tensión continúa creciendo y para el jueves 12, está programada una nueva reunión entre el Gobierno y los educadores.

Con la inflación acechando y los salarios sin poder recuperar el poder adquisitivo, el panorama es complicado. Las tensiones parecen lejos de resolverse, y muchos temen que esto se extienda aún más.

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