Las mujeres estudian más, pero sufren desigualdades laborales

Hoy, en el contexto del Día Internacional de la Mujer, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) ha publicado un informe que analiza la vida de las mujeres en Argentina. Este documento nos ofrece una mirada clara sobre temas importantes como la demografía, la educación, el mercado laboral y las condiciones de vida. Si bien hay avances notables en varios aspectos, también se evidencian brechas de género que continúan, sobre todo en el ámbito laboral.

Un dato que llama la atención es la mayor esperanza de vida femenina. Las mujeres en Argentina viven en promedio seis años más que los hombres, un margen que ha ido en aumento con el tiempo. Esta tendencia se refleja claramente en la estructura demográfica del país: hay 107 mujeres por cada 100 hombres. En las franjas etarias más altas, esa diferencia se vuelve aún más notable, llegando a 228 mujeres por cada 100 hombres entre los mayores de 85 años. Este fenómeno se ha conocido como la “feminización de la vejez”.

A la par de esto, el informe señala un cambio significativo en la dinámica demográfica. La tasa de fecundidad ha caído a 1,4 hijos por mujer en 2022, lo que es casi dos menos que en 1980, reflejando una disminución en los nacimientos en las últimas décadas.

Más educación, pero menos oportunidades laborales

En el ámbito educativo, las noticias son alentadoras. Las mujeres superan a los hombres en tasas de asistencia, permanencia y graduación. De hecho, casi el 60% de los nuevos estudiantes universitarios son mujeres y 64% de los egresados también. Sin embargo, este avance en la educación no se traduce en igualdad de oportunidades en el mercado laboral.

Las estadísticas muestran que las mujeres tienen menores tasas de empleo y mayores niveles de desocupación. Según la Encuesta Permanente de Hogares, la tasa de empleo de mujeres mayores de 14 años es del 47,7%, mientras que los hombres alcanzan el 65,8%. Además, la subocupación horaria femenina es 4,9 puntos porcentuales más alta que la masculina.

Más informalidad y brechas salariales

Las desigualdades son notorias también en las condiciones laborales. De acuerdo con el informe, el 27,2% de los empleos de las mujeres son no registrados, cifra que supera a la de los hombres. Esta situación repercute en los ingresos: en empleos registrados, las mujeres que tienen más de 50 años ganan aproximadamente 68 pesos por cada 100 que perciben los hombres.

En el caso de los empleos no registrados, la situación es aún más desfavorable, ya que por cada 100 pesos que gana un hombre, una mujer percibe solo 56 pesos. Asimismo, las mujeres siguen siendo minoría en posiciones de liderazgo: solo el 4,6% de las mujeres ocupadas tienen cargos de dirección, en comparación con el 8,5% de los hombres.

Hogares y estrategias económicas

El informe también destaca que el 16% de los hogares en Argentina son monoparentales y más de ocho de cada diez tienen a una mujer como jefa de familia. En estos hogares de menores ingresos, es común que las mujeres recurran a estrategias complementarias para equilibrar el presupuesto. Por ejemplo, cerca del 34,4% de los hogares de bajos ingresos con jefa mujer han solicitado préstamos a familiares, una cifra que supera la de esos hogares encabezados por hombres.

Aunque se han logrado avances significativos en la educación y la esperanza de vida, las desigualdades económicas y laborales continúan limitando la autonomía y los ingresos de las mujeres a lo largo de su vida. Las diferencias en participación laboral, la informalidad y las brechas salariales siguen siendo desafíos importantes hacia una mayor igualdad de género en Argentina.

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