La industria retrocede y Javier Milei muestra alianzas
Las automotrices, las fábricas de línea blanca y el sector de la construcción están enfrentando momentos complicados. Esto se debe, en parte, a la caída en la actividad pública y, la verdad, afecta a muchísima gente. Un campo que se siente este golpe es el de la producción de acero, donde Paolo Rocca y su empresa, Techint, son protagonistas. Esta industria se encuentra en un contexto global complicado, con un excedente de acero de alrededor de 680 millones de toneladas, sobre todo de origen chino, que llega a mercados como el argentino a precios que no podemos igualar. Mientras tanto, Argentina apenas consume 4 millones de toneladas.
Con todo esto, el Gobierno intenta restar importancia a las alarmas. La narrativa conocida dice que cada proceso de estabilización trae consigo tanto ganadores como perdedores, y que lo principal ahora es consolidar la baja de la inflación. Este es un tema crucial para Javier Milei, que lo eligió como indicador de su gestión. Por eso, están buscando estrategias para bajar precios en el mercado interno, mantener tasas elevadas para evitar la presión sobre el dólar, y hacer ajustes fiscales.
En relación al Índice de Precios al Consumidor (IPC), los números que se vienen son preocupantes. La situación con la difusión de datos es tensa, y el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central ajustó las proyecciones a la alza. Ahora se espera un 2,7% para febrero, mientras que antes se pensaba en un 2,1%. Para el total del año, el sector privado prevé un aumento del 26,1%, 3,6 puntos por encima de lo anticipado a principios de año.
La inflación se mantiene en niveles entre el 2,5% y el 3%, pero las señales de actividad económica son más inciertas. Esta tensión se ha comenzado a sentir en el debate público, y la industria suele ser un termómetro confiable, al igual que el consumo.
Un estudio de Apliconomy reveló que los cordobeses están 7,3% menos en los supermercados que hace dos años, y gastan un 6% menos por compra. Esto se traduce en un cambio en los hábitos: ahora priorizan alimentos frescos como carnes y verduras, en detrimento de bebidas y artículos de almacén, y se está viendo un aumento en la compra de ropa en supermercados, dejando un poco de lado los shoppings.
En cuanto a la actividad económica, el EMAE mostró un crecimiento del 3,5%. Sin embargo, hay que matizar: esto refleja “dos economías distintas”. Como señala el informe de Ficonomics, una economía próspera impulsada por el agro y las finanzas, y otra con trabajadores de la industria, del comercio y de la construcción que siguen lidiando con un escenario difícil.
Se anticipa que el dato de inflación de marzo será clave. Si se sitúa por debajo del 2,0% mensual, podría permitir al BCRA bajar las tasas; si supera el 2,5%, la situación se agudiza. Esto se debe a varios factores, como el shock energético externo y el ajuste en la educación. El primer trimestre de 2026 será crucial para determinar el rumbo del programa económico.
La política, en vilo
Mientras tanto, el Gobierno intenta reforzar su frente político. El viaje de Milei a Estados Unidos busca consolidar lazos con la administración norteamericana y con el mundo financiero, pero también tiene un objetivo local: mostrar respaldo internacional en este momento delicado para su programa.
Los gobernadores se suman al esfuerzo. Para el Gobierno, estos apoyos son ―o más bien deberían ser― clave para mantener la gobernabilidad en medio de la situación económica. Los mandatarios dejarán claro que estarán presentes en la agenda del Argentina Week en Nueva York, aunque no coincidan en el vuelo. Esto es un pequeño pero significativo paso.
Los gobernadores han sido esenciales en el reciente calendario político, donde Milei logró victorias notables. El diálogo está muy presente, y ahora los jefes provinciales tienen el poder de influir en la reforma política. Se espera que eviten definir sus elecciones de forma independiente, que se consagre el uso de boleta única papel y que haya mayor flexibilidad en el calendario electoral.
Esta dinámica de negociación parece estar en un juego de fuerzas. Sin embargo, mientras crean consenso, enfrentan la realidad de que la actividad industrial en sus provincias está a la baja. El mendocino Alfredo Cornejo celebró, por ejemplo, el hecho de que su provincia está en el tercer lugar en empleo registrado, pero sin mencionar la caída del 0,6% que también se da en Mendoza, a pesar de que las provincias como Neuquén y Río Negro, impulsadas por el fenómeno de Vaca Muerta, están creciendo.
Congreso, en pausa
La apertura de sesiones ordinarias dejó la percepción de que se aproximaba un período de fuertes confrontaciones entre el Gobierno y la oposición. El discurso de Milei ante la Asamblea Legislativa fue de los más polémicos en años, lleno de desafíos e un tono de campaña continuo. Sin embargo, tras esa efervescencia, el Congreso ha entrado en una calma inesperada.
Los avances concretos en el paquete de reformas que prometió el oficialismo son escasos, y no han surgido nuevos proyectos importantes en la agenda legislativa. La situación resulta sorprendente, considerando las expectativas que había al inicio del período ordinario.
Con marzo avanzando, el Congreso aún no muestra señales claras de movimiento. A mitad de mes, el paquete de reformas anunciado sigue sin detalles y desde los bloques opositores admiten que no hay conversaciones formales para acelerar su tratamiento.
Por el momento, la inflación parece ser el escudo del Gobierno, pero a medida que la industria acumula datos preocupantes, el Congreso se mantiene en pausa y las reformas siguen sin una fecha clara.