Tensión policial en provincias por reclamos salariales

Agentes retirados y familiares de efectivos en actividad se manifestaron frente a las casas de gobierno de Catamarca y Jujuy para solicitar mejoras salariales que incluyan también a los jubilados. En Catamarca, donde gobierna Raúl Jalil, se logró un acuerdo, aunque la insatisfacción persiste entre algunos. En Jujuy, bajo la gestión de Carlos Sadir, las conversaciones apenas comenzaron.

La semana pasada, un nutrido grupo de policías autoconvocados y sus familiares se concentró ante la Casa de Gobierno de Catamarca. Ellos reclamaban una mejora en sus salarios y la reestructuración de la tabla de haberes. Luis Flores, el vocero del grupo, destacó que el salario de los policías es diferente al de otros sectores del Estado y que buscan que el ingreso mínimo sea de al menos $1,3 millones. “La idea es que el personal supere la línea de pobreza”, afirmó.

Flores también mencionó que los policías enfrentan varios gastos para cumplir con su trabajo, como la compra de uniformes y botas, además de garrafas de gas para cubrir sus necesidades durante los turnos. Muchos deben buscar otros trabajos, como hacer comidas para ferias, para llegar a fin de mes.

El fin de semana, funcionarios del gobierno se reunieron con representantes de los manifestantes para llegar a un acuerdo. Se pactó un salario mínimo de $1.200.000 para marzo, con una proyección a $1.400.000 para julio y ajustes bimestrales según el Índice de Precios al Consumidor. Aunque hubo firmamiento del acuerdo, la tensión no desapareció.

En las últimas horas, se conoció que los policías activos se sienten excluidos de esta negociación, que fue firmada mayormente por representantes del personal retirado. Los activos aseguran que las cifras acordadas no reflejan la realidad de sus necesidades, ni los costos de la canasta básica actual. Un comunicado circuló indicando que no se sienten representados y que las demandas de quienes están en servicio no fueron consideradas.

Entre sus exigencias, está un aumento salarial que verdaderamente compense la inflación, mejoras en las condiciones laborales, y un reconocimiento de su representación en futuras negociaciones. Además, advierten sobre posibles protestas si no se atienden sus reclamos. Funcionarios están buscando crear una nueva mesa de diálogo para abordar las inquietudes de los más comprometidos.

Reclamo Jujeño

En Jujuy, el conflicto por mejoras salariales se intensificó cuando retirados y familiares de efectivos en actividad se manifestaron en el centro de la capital. Presentaron un petitorio en la Casa de Gobierno, pero la propuesta oficial no cumplió con sus expectativas. La chispa que encendió el descontento fue un aumento salarial solo para altos mandos y fuerzas especiales.

A raíz de esto, se anunció un paro provincial de efectivos, con una concentración en la Plaza Belgrano. Aunque no hubo cese de actividades, la protesta se hizo evidente con la participación de agentes en actividad, quienes usaron barbijos y gorras para ocultar su identidad por temor a represalias.

Los manifestantes fueron recibidos por el ministro de Hacienda y el ministro de Seguridad, quienes escucharon sus solicitudes. Al mismo tiempo, delegados de distintas localidades fueron recibidos por el ministro de Gobierno. Tras las reuniones, el gobierno de Jujuy comunicó que no se otorgará el aumento a los altos mandos y se convocará a una mesa de diálogo para la próxima semana, mientras se establecen enlaces para evitar mayores tensiones.

El Precedente

Las manifestaciones de Catamarca y Jujuy tienen como antecedente reciente las protestas de Santa Fe, donde se logró un acuerdo que estableció un salario básico de $1.350.000 para todos los policías. Luego de esto, el servicio se normalizó tras días de tensión en las calles.

Antes, en mayo de 2024, hubo un fuerte reclamo en Misiones que se extendió por 12 días hasta llegar a un acuerdo satisfactorio para los policías, estableciendo un precedente en la lucha por mejores condiciones laborales y salariales.

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