Javier Milei inicia sesiones con enfoque en la campaña

Javier Milei se presentó en la Asamblea Legislativa y no defraudó: su discurso fue todo un espectáculo, lleno de enfrentamientos con la oposición. En lugar de un ambiente formal, la Cámara de Diputados se asemejó más a una tribuna de fútbol, con insultos y provocaciones. Al adoptar un estilo de panelista, el Presidente hizo que todo lo accesorio opacara lo verdaderamente relevante de la noche. Entre los anuncios destacados, se encontraron las reformas en carpeta y la confirmación de una alianza estratégica con los Estados Unidos, un tema de mayor calado que el rescate financiero que se vivió en octubre.

Antes de entrar al Congreso, se dio la liberación de Nahuel Gallo, un episodio que el Gobierno no logró aprovechar. La Asociación del Fútbol Argentino, liderada por Claudio Tapia, fue la que anunció la excarcelación y se encargó de los trámites. Esto dejó a muchos sorprendidos, ya que un ente deportivo asumió un rol que normalmente corresponde a la diplomacia.

Un detalle que saltó a la vista fue que el Presidente no mencionó este hecho durante su discurso. Sin embargo, al finalizar la ceremonia, en una entrevista televisiva, comentó que la vuelta de Gallo, sea por el motivo que fuera, sería bienvenida, aunque consideró que lo demás era “una cuestión de vigésimo quinto orden”.

Durante su intervención, Milei optó por un estilo llamativo, empleando gestos expresivos que le han sido tan útiles en sus campañas. Alternó entre hablar de gestión y pelear con opositores, llegando a momentos que rozaron lo absurdo, llenos de gritos y risas sarcásticas. Parecería que olvidó su promesa de evitar insultos después de la derrota en la provincia de Buenos Aires en septiembre. Este revés sigue pesando sobre él, y lo mencionó al acusar al peronismo de intentar un “golpe” y lanzar dardos a su propio partido, incluyendo a Victoria Villarruel.

Su discurso se extendió por una hora y media, en lugar de la prevista. Cada vez que alguien interrumpía, Milei aprovechaba para lanzar acusaciones de todo tipo. Se refirió a legisladores como “brutos” y “delincuentes”, dejando en claro que la política ya está en modo campaña. Además, eligió al kirchnerismo como su principal adversario, a pesar de que algunos en el PJ parecen distanciarse de esa imagen.

La oposición no tuvo éxito en incomodarlo. Cada intervención fue respondida con su micrófono a su favor, mostrándose imbatible en la arena. Aunque, recordando estrategias pasadas, el PJ podría haber optado por vaciar el recinto como lo hicieron en 2025.

Reformas y alianzas

Lo más importante llegó al final de su discurso: Milei anunció un paquete de reformas que serán presentadas mensualmente en el Congreso. Aunque sin demasiados detalles, mencionó su agenda reformista: cambios en la legislación electoral, en el Código Penal, en la educación y en los impuestos, además de la eliminación de barreras regulatorias. La idea es presentar diez proyectos al mes en los próximos nueve meses.

Esto tiene sentido políticamente, ya que durante las sesiones extraordinarias el oficialismo logró siete victorias legislativas, incluyendo la reforma laboral y el presupuesto. Milei tiene un grupo de aliados que le permite conseguir mayorías, aunque apenas dedicó unas palabras a los gobernadores, pidiéndoles que bajen impuestos, justo como lo hizo el Gobierno nacional. La eliminación de impuestos internos a autos, motos y celulares se concretó tras aprobar la reforma laboral.

Por otro lado, se dejó clara la alianza estratégica con los Estados Unidos. Milei reconoció el apoyo de Donald Trump y destacó un acuerdo comercial que, aún, no ha llegado al Congreso. A su vez, dejó en claro que Argentina se alineará con Estados Unidos en disputas geopolíticas. Críticamente, cuestionó la postura de neutralidad del país durante las guerras mundiales.

Mientras abordó uno de los temas más controvertidos de su gestión, el desempleo, afirmó que había caído a pesar del aumento en la oferta laboral. Según él, eso indica que se crearon más puestos de trabajo de los que se sumaron al mercado. Sin embargo, la tasa de desempleo aún ronda el 6,3%, cifra superior al 5,4% que había al inicio de su mandato. Si bien hay un leve repunte en el empleo, esto se atribuye sobre todo al crecimiento del trabajo informal.

Milei volvió a distanciarse del empresariado industrial, a quienes acusó de cómplices del “saqueo” del país, mencionando a figuras como Paolo Rocca y Javier Madanes Quintanilla, con quienes ha tenido conflictos por el costo de insumos y cierres de empresas.

Así, entre provocaciones y un ambiente casi teatral, Milei dejó claro su enfoque: tensión externa y rapidez en las reformas. La pregunta ya no es si realizará su agenda, sino cuánto podrá mantenerse en este ritmo antes de que la política o la economía le pongan un freno.

Botão Voltar ao topo