La industria siderúrgica mejora en enero, pero advierten del acero chino
La Cámara Argentina del Acero (CAA) compartió este jueves noticias interesantes sobre la producción nacional de acero crudo. En enero, se alcanzaron las 351.400 toneladas, lo que significa un aumento del 17,2% respecto al año anterior y del 22,5% si lo comparás con diciembre. Es un buen indicador para el sector.
En cuanto a los laminados en frío, hubo un pequeño crecimiento mensual del 3%, pero la comparación con enero de 2025 muestra una caída del 8,9%. Por otro lado, los laminados en caliente, que incluyen productos como tubos sin costura, sufrieron una baja del 3,5% anual y del 4,3% mensual.
Un dato adicional que vale la pena mencionar es el balance comercial. Recientemente, se observó una reducción significativa del déficit en cantidades, y las importaciones fueron las segundas más bajas de todo el último año.
El boom de importaciones chinas y su impacto en la producción local
Sin embargo, la CAA advirtió sobre el serio riesgo que representa la sobreoferta global de acero, especialmente la que proviene de China. A finales del año pasado, las exportaciones chinas alcanzaron cifras récord jamás vistas desde 2015. La entidad destacó que “el incremento de aranceles en diferentes países promueve desvíos de productos hacia Latinoamérica”, lo que hace que la competencia se vuelva más complicada.
Desde el sector, subrayan que para mejorar la competitividad, son clave la eficiencia de costos y la reducción de la carga tributaria a todos los niveles del Estado. También es fundamental establecer medidas de defensa comercial frente a productos que ingresan en condiciones de competencia desleal.
Por otro lado, la CAA observa que el país está en una fase de normalización monetaria y fiscal, con un equilibrio financiero cada vez más sostenido. Aunque la inflación se ha estabilizado en un 2,5% mensual, hay que recordar que la economía tiene una dualidad marcada: por un lado, los sectores vinculados a los recursos naturales, como el agro y la energía, están en expansión, mientras que los sectores industriales y de consumo masivo enfrentan capacidad ociosa y pérdida de competitividad por los costos en dólares.
El inicio de 2026 ha traído algunos datos positivos en sectores que suelen demandar productos siderúrgicos, como maquinaria agrícola, construcción y energía. Sin embargo, la CAA alerta sobre la amenaza importadora en áreas como maquinaria agrícola, artículos de “línea blanca” y suministros de acero necesarios para proyectos importantes como Vaca Muerta.