la apertura opuesta al mundo podría cerrar autopartistas

El cierre reciente de la planta de Fate en San Fernando, que dejó a más de 900 trabajadores en la calle, no es un caso aislado. Este suceso se ubica en un contexto más amplio donde se busca abrir el comercio para moderar precios, aunque esto venga acompañado de una pérdida de empleos y una erosión del tejido productivo. Analistas advierten que la política comercial del Gobierno en el sector de neumáticos contradice lo que hacen otros países y presentan serios riesgos para las empresas de autopartes en Argentina.

Un informe de la consultora Analytica reveló que las importaciones de neumáticos han alcanzado niveles**

record desde 2013, con un promedio de u$s654 en neumáticos por cada vehículo producido en el país, la cifra más alta de la historia. Esto indica un cambio intenso en las fuentes de importación: más del 40% de los neumáticos que llegaron al país el año pasado provienen de China, un incremento significativo en comparación con hace una década, cuando solo representaban el 10%. Esto marca un giro desde Brasil hacia el gigante asiático como proveedor principal.

Los países se protegen contra el aluvión de importaciones chinas, mientras Argentina le abre sus puertas

El economista Federico Hidalgo, con experiencia en la industria automotriz, comentó que “China está produciendo a niveles de capacidad ociosa, lo cual le permite exportar a precios que parecen de dumping“. En este sentido, países como México han implementado cuotas antidumping de más del 30% y aranceles temporales del 35%. Brasil, por su parte, ha prorrogado sus medidas antidumping contra neumáticos chinos.

El informe de Analytica también destaca que, debido a los aranceles en distintos mercados, las empresas chinas están reubicando su producción a países del sudeste asiático, como Vietnam y Tailandia, para esquivar restricciones. Mientras tanto, en Argentina se han reducido los aranceles de 35% a 16% y se han eliminado normativas como el Certificado de Homologación de Autopartes (CHAS) para productos con certificaciones de la ONU. Actualmente, no hay medidas antidumping activas en el mercado de neumáticos, excepto para bicicletas, lo que ha facilitado la entrada de artículos provenientes de China.

El efecto dual de la apertura comercial: caen los precios, pero se derrumba la producción

La apertura comercial ha tenido un efecto mixto en el mercado local. Por un lado, ha llevado a una reducción de precios; según Analytica, los precios han disminuido un 30% desde noviembre de 2023, y al calcularlo en dólares mayoristas, la contracción es del 43,6%. Sin embargo, esto se contrapone al derrumbe en la producción y la pérdida de empleo. La industria de neumáticos es la más afectada desde la llegada de Javier Milei a la Casa Rosada. De hecho, la fabricación ha caído por debajo de los niveles de la pandemia, con una capacidad instalada apenas superior al 33%.

Un estudio reciente de Equilibra indica que en 16 de los 26 sectores transables de la economía, se ha observado una pérdida de mercado frente a productos extranjeros en los últimos dos años.

Especialistas advierten por la escasa compensación a productores locales y el alto costo de la apertura

Frente a esta realidad, Hidalgo advierte que la entrada de productos chinos puede generar tensiones tanto a nivel local como regional. Esta situación entra en conflicto con el acuerdo de integración que Argentina tiene con Brasil. Además, los pocos requisitos de integración local del RIGI y la inminente expiración de la ley de autopartes podrían llevar al cierre de autopartistas.

El especialista propone un enfoque que permita bajar precios sin liquidar la industria local, sugiriendo que la apertura económica debe hacerse de manera gradual, manteniendo algunos nichos de mercado.

Analytica muestra aprecio por la desinflación y un entorno económico más abierto, pero enfatizan que es vital considerar el contexto internacional de cada sector para entender si las empresas argentinas pueden competir en condiciones justas. La capacidad exportadora subsidiada de la industria china representa un desafío global que va más allá de la competitividad local, generando preocupación por la pérdida de empleos calificados y capacidades industriales que pueden ser difíciles de recuperar.

Igualmente, Equilibra sostiene que los costos de estabilización parecen excesivos. En un entorno más favorable, muchas empresas que contemplan cerrar líneas de producción podrían expandirse sin necesidad de una mayor restricción comercial. Un tipo de cambio más alto y políticas productivas activas podrían ser clave para revertir esta situación.

Botão Voltar ao topo