Análisis de Roberto Cachanosky sobre la economía argentina
A través de un video que se viralizó en las redes, se ha destacado que la inflación ha estado en constante aumento desde junio del año pasado. La situación es alarmante, ya que, según los datos, aumentó desde un 1,5 % hasta casi un 3 % en enero. Eso representa casi el doble de la tasa desde que comenzó el año pasado.
Además, se compartieron cifras del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE), que sugieren que “la economía está totalmente estancada”. Para agregar más contexto, mencionó la preocupante disminución en la cantidad de puestos de trabajo. Por ejemplo, entre noviembre de 2023 y el mismo mes de 2025, se perdieron 196 mil puestos en el ámbito privado formal.
No se puede ignorar que desde noviembre del 2023 hasta agosto del presente año, 15.000 empresas cerraron sus puertas. “No estamos viendo ninguna señal de recuperación económica. Al contrario, estamos enfrentando un aumento de la inflación en medio de un estancamiento económico”, enfatizó Cachanosky.
Actividad, consumo y salarios: los tres indicadores que monitorea la city
El Grupo SBS acaba de señalar que la actividad económica, el consumo privado y los salarios reales son claves para entender la demanda de pesos en el país. Estos son aspectos que también serán fundamentales para la reconversión de la economía. Un reciente informe se centró en el último dato del EMAE, que reveló una caída del 0,3 % en términos desestacionalizados. “Con un arrastre de apenas 0,1 %, necesitamos un crecimiento genuino”, resaltó el documento.
En el contexto de la actividad económica, se espera que los sectores de hidrocarburos, minería y agro aporten positivamente. Sin embargo, hay que estar atentos a cómo las escasas precipitaciones afectarán las cosechas. Mientras tanto, la atención se dirige hacia los sectores más intensivos en trabajo. Lo que suceda en el Congreso durante las Sesiones Extraordinarias sobre la reforma laboral será crucial para ver cómo se puede impulsar la inversión y las contrataciones.
En otro informe, desde Adcap afirmaron que la actividad económica sigue estancada y que los indicadores para el primer trimestre de 2026 apuntan a un panorama similar. Esta continuidad de estancamiento puede deberse a la falta de impulsos claros desde los sectores críticos.
El presente de la política salarial
Un último informe de C-P reveló que la política salarial enfrenta varios desafíos. Primero, mencionaron que a inicios del año pasado, la imposición de pautas salariales muy exigentes resultó en caídas significativas. Esto llevó a renegociaciones que apenas lograron mantener el ritmo, causando una dinámica no muy diferente a la que se vio tras la salida del cepo.
A raíz de lo anterior, el apuro en las paritarias se debe a la pérdida real que se acumuló. Sin embargo, la inflación elevada evita una recuperación de los salarios reales, y el estancamiento continúa. La frecuencia con la que se renuevan las pautas salariales se ha ralentizado, dando pie a negociaciones más esporádicas y complicadas.
La falta de claridad en la política salarial se traduce en un entorno donde las negociaciones se vuelven cada vez más heterogéneas. Mientras tanto, el estancamiento de la actividad impacta directamente en el consumo y aumenta el endeudamiento de las familias.
Según el último informe del Banco Central, la morosidad en las financiaciones alcanzó el 8,8 %, una cifra que no veíamos desde 2010. Esto refleja las dificultades que muchas familias enfrentan en su día a dia, una realidad muy palpable en cada rincón del país.