Manaos condenado a pagar indemnización de $807 millones
En medio de un panorama laboral en transformación en Argentina, un fallo de la Suprema Corte de Justicia de Mendoza llevó a la empresa Refres Now S.A., que maneja marcas como Manaos, a desembolsar más de $807 millones en indemnización a un exempleado. Este trabajador, que se había encargado de distribuir bebidas en Mendoza, San Juan y La Pampa durante nueve años, logró que se reconocieran las irregularidades en su despido.
La decisión del tribunal se basa en la conclusión de que la compañía había llevado a cabo “maniobras fraudulentas” para forzar un despido indirecto. Esto significa que, en lugar de despedirlo directamente, hicieron ajustes en su categoría laboral, bajándola de “Viajante de Comercio” a “Promotor”. Con esta acción, la empresa intentó recortar costos y ocultar la verdadera antigüedad del empleado.
El proceso judicial comenzó en 2022 y terminó favoreciendo al trabajador, que también es un supermercadista local. Al total de la indemnización se suman costos de capital, alcanzando $223 millones, y los intereses moratorios superan los $584 millones, lo que representa una parte significativa del monto global decidido. La justicia mendocina también se opuso a que el pago de la indemnización se hiciera en cuotas.
Qué dice la reforma laboral sobre indemnizaciones
Este acontecimiento ocurre justo después de que se obtuviera media sanción para la reforma laboral que propone el oficialismo en el Senado. Aunque aún falta la votación en la Cámara de Diputados para convertirlo en ley, el proyecto establece cambios clave en la regulación de indemnizaciones.
Una de las modificaciones más relevantes es que solo se considerarán ingresos mensuales, excluyendo conceptos como aguinaldo y vacaciones al calcular la indemnización. Además, la nueva legislación buscaría simplificar los reclamos por despido sin causa, limitando las demandas adicionales.
También se plantea la creación de un fondo de cese laboral. Este fondo funcionaría como un ahorro para el empleado, donde el empleador depositaría mensualidades. El dinero podría ser utilizado en caso de despido, renuncia o incluso como complemento para la jubilación. De hecho, la Comisión Nacional de Valores (CNV) habilitó fondos comunes para que estos recursos sean administrados y asegurados.
Otro aspecto novedoso es el Fondo de Asistencia Laboral (FAL). Aquí, las empresas deberán destinar un pequeño porcentaje de sus ingresos para cubrir eventualmente indemnizaciones en caso de despidos. Se establecerán sanciones para quienes abusen de estos fondos, buscando proteger los recursos destinados a cubrir los derechos laborales de los trabajadores.
Por otro lado, el impacto fiscal y previsional de estos cambios ha traído un debate acalorado. Críticos argumentan que podría generar una reconfiguración de los aportes al sistema jubilatorio, mientras que los defensores argumentan que el nuevo esquema permitirá mayor previsibilidad y menos litigiosidad en el ámbito laboral.