Brasil duplica su participación en la transformación eléctrica automotriz
El mercado automotor en Brasil está viviendo un gran momento gracias a la electrificación. En enero, un impresionante 14,6% de los vehículos vendidos fueron electrificados, casi el doble de lo que se registró en enero de 2025, que fue del 7,9%. Esto muestra cómo Brasil está liderando la transformación del parque vehicular en América Latina.
Este crecimiento refleja un cambio notable en la adopción de nuevas tecnologías. Se debe a una mezcla de factores, como el aumento de la oferta de vehículos, producción local e iniciativas gubernamentales que fomentan el uso de autos eléctricos.
Para que te hagas una idea de cómo se está moviendo este nuevo ecosistema, los eléctricos puros (BEV) y híbridos enchufables (PHEV) ocupan cada uno el 35% del mercado electrificado. Los híbridos convencionales (HEV) y los híbridos flex siguen, cada uno con una participación del 15%. Si sumas las tecnologías con enchufe, los modelos eléctricos y híbridos enchufables representan un 75% del mercado. ¡Un cambio significativo!
La expansión de BYD en Brasil
La estrategia industrial de Brasil es clave en este avance. Se busca convertir al país en un polo regional para la producción de vehículos eléctricos. Aquí es donde entra BYD, una empresa china que ha marcado un hito al adquirir una planta histórica de Ford en Camaçari. Este movimiento no solo ha revitalizado la producción, sino que también ha tenido un impacto simbólico enorme: la Avenida Henry Ford ahora se llama Avenida BYD, mostrando así el cambio de era que está viviendo la industria automotriz.
La instalación de nuevas fábricas y el aumento en la oferta están dinamizando el mercado, que además se beneficia de un gran mercado interno. Los consumidores empiezan a mostrar interés en estos vehículos atraídos por menores costos operativos y una mayor eficiencia energética.
En contraste, Argentina aún está en una etapa más temprana del proceso de electrificación. Aunque hay señales positivas y mayor disponibilidad de modelos electrificados, la participación en ventas totales es todavía bastante baja. Problemas como el precio elevado, la falta de infraestructura de carga y la escasez de producción local están frenando este crecimiento.
A pesar de esto, los avances en Brasil podrían repercutir positivamente en el mercado argentino. La cercanía y la integración industrial regional podrían facilitar la llegada de nuevos modelos y tecnologías, lo que, con el tiempo, aceleraría el desarrollo local.
La evolución en Brasil demuestra que la electrificación dejó de ser una simples tendencia futura; es una realidad en marcha. Mientras el país vecino redefine su matriz automotriz, Argentina observa el proceso como un referente clave para avanzar hacia una movilidad más eficiente y sustentable.