Fallece la actriz Catherine O’Hara, famosa por Mi pobre angelito
La actriz de cine y televisión Catherine O’Hara falleció a los 71 años por una embolia pulmonar. Su certificado de defunción también mencionó un cáncer como factor secundario. Este triste anuncio llegó casi dos semanas después de su muerte, ocurrida el 30 de enero en su casa en Brentwood, un barrio exclusivo de Los Ángeles. La actriz fue llevada de urgencia al hospital debido a dificultades para respirar, pero lamentablemente, fue declarada sin vida poco después de su llegada.
Nacida en Toronto en 1954, O’Hara comenzó su carrera en el grupo de improvisación Second City Theatre, donde hizo notoria su conexión con Eugene Levy, con quien colaboró en varios proyectos, incluido el éxito de “Schitt’s Creek”. Hablando de su trayectoria, su debut en cine llegó en 1980 con la película “Double Negative”, junto a Levy.
Un hito en su carrera fue su papel en “Beetlejuice”, dirigida por Tim Burton, donde interpretó a Delia, la excéntrica madrastra de Lydia, un personaje que quedó grabado en la memoria de muchos. Más adelante, O’Hara se casó con el diseñador de producción Bo Welch y tuvo dos hijos, Matthew y Luke.
Su popularidad se disparó aún más cuando asumió el rol de madre en “Mi pobre angelito”, que catapultó a la fama a Macaulay Culkin. La actriz repitió su personaje en la secuela “Mi pobre angelito 2: Perdido en Nueva York” y también prestó su voz a Sally en la aclamada película “El extraño mundo de Jack”.
A lo largo de su carrera, O’Hara participó en distintas producciones televisivas, incluyendo “El show de Larry David”, “Modern Family” y “The Last of Us”. Sin embargo, fue su papel en “Schitt’s Creek” el que la consolidó como un verdadero ícono contemporáneo. Por esta actuación, recibió el Emmy a la mejor actriz en 2020, junto con un Globo de Oro y un premio del Sindicato de Actores de Hollywood (SAG).
Catherine O’Hara dejó una marca indeleble en la industria del entretenimiento, siendo recordada tanto por su talento como por su singular estilo. Su legado perdura entre quienes disfrutaron de su trabajo en pantalla.