CGT confirma movilización por reforma laboral y llama a gobernadores
La marcha del 11 de febrero tiene como principal propósito expresar el repudio y rechazo a un proyecto de reforma laboral que, según declaraciones de Cristian Jerónimo, uno de los dirigentes, “no moderniza nada” y tendría un impacto negativo en el mundo laboral, especialmente para las pequeñas y medianas empresas.
La CGT (Confederación General del Trabajo) ha confirmado su movilización previste y ha llamado a la reflexión a los gobernadores sobre este tema. Jerónimo también desmintió la narrativa oficial que sostiene la necesidad de “actualizar” la legislación vigente, recordando que los convenios colectivos de trabajo son herramientas que ya funcionan adecuadamente.
Durante la entrevista, Jerónimo manifestó su preocupación por la falta de diálogo verdadero con el Ejecutivo. Dijo que “nunca los convocaron” y criticó al Consejo de Mayo, que describió como “un espacio consultivo no vinculante”, lo que genera más incertidumbre en el ambiente laboral.
Recientemente, varias cámaras empresariales, incluyendo a CAME y CGE, se manifestaron en contra de la reforma, lo que indica que no es un proyecto que beneficie a la mayoría de los trabajadores. “Queda claro que no incentiva a la gran mayoría del mundo laboral”, destacó Jerónimo.
La movilización del 11 comenzará a las 15:00 en la Plaza de los Dos Congresos, y habrá acciones simultáneas en las casas de gobierno de las provincias. Desde el triunvirato sindical, hicieron hincapié en que “repudiamos el proyecto y apelamos a la reflexión de muchos gobernadores, para que no envíen a sus senadores a votar en contra de los trabajadores”.
Además, advirtió sobre las posibles consecuencias si sigue la falta de diálogo y las modificaciones unilaterales: “Todos los días cierran empresas y se pierden miles de puestos de trabajo. No descartamos que, si no se escuchan nuestros pedidos, se pueda escalar la conflictividad”.
La CGT y Su Propio Índice de Inflación
La CGT avanza en la creación de un índice propio de inflación para fortalecer su postura frente al proyecto de reforma laboral que impulsa el Gobierno. Cristian Jerónimo ha confirmado que el objetivo es competir con la credibilidad de los datos oficiales que suelen ser cuestionados.
“¿Quién puede creer en el próximo índice inflacionario después del escándalo del INDEC?”, planteó Jerónimo, mencionando que la CGT está trabajando en un índice “serio y respaldado”, que refleje cómo los precios impactan en el consumo diario.
El dirigente también señaló que muchos trabajadores han confiado en los números oficiales y, como resultado, han perdido poder adquisitivo. Esto es especialmente cierto para aquellos sectores que se encuentran por debajo de la inflación real que se siente “en la góndola”.