El invento que transforma la manera de andar en bici

En un momento en que la tecnología promete hacer maravillas para los ciclistas, la aerodinámica y la postura se convierten en temas candentes. A veces no basta con tener las piernas más fuertes; se trata de cómo se distribuye el peso, de cómo se corta el viento y de cuán cómodo se siente uno al pedalear.

Con esta idea en mente, aparece la Bird of Prey, una bicicleta que desafía las normas. Olvídate de la postura vertical o la reclinada tradicional. Esta es una opción “prona” que te invita a pedalear casi acostado, con el cuerpo estirado y la mirada hacia adelante. Suena curioso, ¿no?

Una bicicleta que cambia la forma de pedalear

La Bird of Prey surge de una obsesión por la postura. El arquitecto estadounidense John Aldridge la imaginó en los 90, y años después, el constructor Russ Denny la hizo realidad. El resultado es algo que parece salido de una película de ciencia ficción: el ciclista va boca abajo, con el torso apoyado y las piernas extendidas hacia atrás.

Lo interesante está en cómo se sostiene el cuerpo. Con un sistema de almohadillas de cuero, las caderas, codos y manos quedan bien apoyados. Esto evita que uno se cuelgue del manubrio y permite mantener una postura más estable. Así, se logra reducir el perfil contra el viento y mantener el centro de gravedad bajo, lo que, según sus creadores, facilita un manejo más ágil.

Potencia y maniobrabilidad

Además, la forma de transmitir potencia en esta bicicleta es innovadora. La Bird of Prey tiene un conjunto de transmisión poco común, con un plato grande de 60 dientes que juega con diferentes desarrollos. En la práctica, esto significa que se puede empujar con fuerza, incluso en subidas, aprovechando al máximo la extensión de las piernas.

Seguridad y visibilidad

La seguridad también es un pilar fundamental. La marca sostiene que en caso de una frenada brusca, la posición baja del cuerpo evita que el ciclista salga disparado sobre el manubrio, algo que sucede con frecuencia en bicicletas convencionales. Sin embargo, hay un aspecto a considerar: la visibilidad. A veces puede ser complicado ver el camino y ser visto por autos y motos.

En términos técnicos, se trata de una bicicleta con cuadro de aluminio y, hay que decirlo, a un precio elevado. Esto la convierte más en un juguete para entusiastas que en una opción para el uso diario.

Así que, si alguna vez soñaste con pedalear de una manera completamente diferente y estás dispuesto a experimentar, la Bird of Prey podría ser una aventura interesante.

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