El Departamento de Justicia de EE. UU. revela archivos de Epstein
El Departamento de Justicia de EE.UU. ha hecho público un nuevo lote de documentos sobre el caso de Jeffrey Epstein, el financista fallecido involucrado en delitos tan graves como el abuso sexual y tráfico de personas. Esta publicación forma parte de un esfuerzo por cumplir con la ley de Transparencia de Archivos Epstein, una normativa que busca garantizar que se difundan todos los registros relevantes.
Este último paquete de archivos es monumental. Incluye más de tres millones de páginas, dos mil videos y 180 mil imágenes. Sin embargo, muchos de estos documentos vienen cargados de censuras significativas. ¿La razón? Se busca proteger la identidad de las víctimas y resguardar determinados materiales relacionados con investigaciones en curso. Esto ya había sido anunciado, y se entiende que la complejidad del caso requiere de un manejo cuidadoso.
El fiscal general, Todd Blanche, se encargó de comunicar esta finalización en una conferencia de prensa. A pesar de las críticas recibidas por la lentitud en la publicación de estos archivos, Blanche defendió la necesidad de contar con personal calificado, mencionando que se necesitaban cientos de abogados trabajando arduamente para revisar el enorme volumen de información antes de su liberación.
En diciembre de 2025, se había estipulado un límite para la difusión de documentos bajo esta ley. Sin embargo, el departamento advirtió que aún les quedaban más de cinco millones de páginas por revisar, lo que generó cuestionamientos de parte de algunos miembros del Congreso sobre la efectividad de la administración en el cumplimiento de estas obligaciones legales. A pesar de esto, el departamento argumentó que su enfoque era asegurar que las víctimas no fueran expuestas a situaciones perjudiciales.
Es importante notar que el contexto de este caso está lleno de matices, y las críticas son parte de una discusión más amplia sobre la justicia y la transparencia en estos asuntos. La ley permite ciertas excepciones, de modo que se prioriza la protección de quienes han sufrido abusos.
La publicación de estos documentos está lejos de ser un asunto simple. Implica una mezcla de responsabilidad y cuidado, pues cada nuevo registro puede abrir viejas heridas o reavivar disputas sobre la forma en que se ha manejado el caso en general.