una pyme familiar donde el negocio se elige, no se hereda
Martín comparte que casi nació junto a Ventiservice, que inició su camino en 1993, un año antes de su llegada. Se formó como contador y ha llevado su conocimiento a la empresa familiar. Mateo, su hermano, siempre tuvo claro que quería ser parte del negocio: “Desde que tengo uso de razón quise estar acá”, confiesa. Tadeo, el más joven, apenas tiene 19 años, estudia diseño industrial y ya aporta con mejoras técnicas.
Jorge, el fundador, ve a sus hijos tomar las riendas y siente un orgullo palpable. “Si hemos llegado hasta aquí es gracias a su profesionalismo. Yo solo no podía crecer más”, dice, resaltando que nunca les impuso un camino: “Se fueron acoplando solos”.
Hoy, Ventiservice cuenta con unos cincuenta empleados y una presencia sólida en todo el país, fabricando y comercializando extractores, campanas, ventiladores y soluciones de ventilación. La empresa se destaca por su desarrollo propio y un enfoque técnico fuerte. Con Jorge a la cabeza, su experiencia se complementa con la profesionalización de sus hijos, que ya participan activamente en la gestión diaria.
El enfoque en el servicio
A lo largo de su trayectoria, han optado por no competir solo por precio, sino por la calidad del respaldo y la respuesta que ofrecen. “La cercanía con el cliente, la escucha activa y adaptar soluciones a necesidades concretas son la clave”, explica Jorge. Para ellos, cada comentario del cliente es oro; forman parte esencial de cómo mejoran sus productos y servicios.
En un mercado competitivo, donde las marcas vienen y van, Ventiservice ha elegido construir su reputación a partir del servicio postventa y la disponibilidad de repuestos. “Si un producto no podemos acompañar en el tiempo, simplemente no lo trabajamos”, asegura Jorge, que deja claro que el contacto con el cliente sigue siendo primordial.
Un crecimiento constante
A pesar de las dificultades económicas que enfrentan muchas pymes, Ventiservice ha logrado mantener un camino de crecimiento constante. Los números lo demuestran: desde la prepandemia, no han tenido meses de baja. “Desde diciembre de 2024 a diciembre de 2025, duplicamos nuestra facturación en dólares, y estamos cinco veces arriba en comparación con antes de la pandemia”, detalla Martín.
El auge de la construcción impulsó la demanda en el sector industrial, pero la caída de 2024 los llevó a enfocarse más en el consumidor final. Así, el negocio se distribuye hoy en un 60% para el hogar y un 40% para el sector industrial y comercial. La financiación para clientes se volvió fundamental; ofrecen cuotas sin interés y buscan acuerdos con bancos. “Sabemos que para muchos, esto es un gasto extraordinario, y hay que facilitar las herramientas”, destaca Mateo.
Adaptarse a los cambios
Ser pyme en Argentina requiere una adaptación constante. Ventiservice ha navegado por tiempos de cierre de importaciones, inflación y cambios en las reglas de juego. “Necesitamos productos nacionales y algunas importaciones para estar competitivos”, explica Jorge. Durante años de restricciones, fortalecieron la producción local, y ahora se ajustan según el contexto, siempre sin sacrificar calidad.
La mayoría de sus productos se ensamblan en Argentina. Aunque trabajan con componentes importados, el corazón de la empresa está en el diseño y desarrollo nacional. La innovación surge del contacto diario con los clientes. “Escuchamos lo que dicen: qué falla, qué mejorar”, dice Jorge. De ahí han salido mejoras técnicas y tutoriales que facilitan la instalación de los productos.
Una familia unida por la pasión
Los hijos de Jorge crecieron rodeados del negocio familiar. Para ellos, la empresa siempre fue parte de su vida cotidiana. Recuerdan pasar los sábados ayudando en la tienda, armando pedidos y organizando herramientas. Esta dinámica familiar llega incluso fuera del horario laboral. Conversan sobre el trabajo en asados o en el fútbol. “Para nosotros, esto es una pasión”, comentan. Jorge destaca el indispensable apoyo de su esposa, quien, como docente, ha sido una base silenciosa del proyecto.
Mirando hacia el futuro
Plantean un plan que mira a corto, mediano y largo plazo. La prioridad actual está en innovar productos: motores más eficientes, ventiladores reversibles y mejoras en rendimiento y ruido. En el horizonte, centran su atención en la región, con Uruguay y Paraguay como primeros destinos, y Brasil, un desafío más complejo.
En los últimos años, la familia ha recorrido China para conocer proveedores y aprender sobre eficiencia. Parte de lo que antes se tercerizaba, hoy se realiza internamente. Ventiservice sigue operando desde la misma esquina donde comenzó en 1993, siempre buscando diferenciarse por cercanía, servicio y calidad. Una empresa que se elige y se construye día a día, con dedicación, profesionalismo y, sobre todo, cariño.