Revisión de las zonas estratégicas del real estate argentino

En los últimos años, la Ciudad de Buenos Aires ha comenzado a reinventar su mapa inmobiliario. Barrios como Palermo, Caballito, Belgrano y Recoleta, que antes eran los grandes protagonistas del desarrollo, están viendo cómo otros lugares empiezan a brillar con luz propia. Esto se debe a una serie de cambios en la manera en que trabajamos y vivimos, incluyendo un aumento en el trabajo remoto y una creciente búsqueda de espacios más amplios y con mejor conexión a la naturaleza.

No es solo que los clásicos puntos de encuentro sigan siendo populares; ahora hay un movimiento hacia áreas donde la vida cotidiana se vuelve más equilibrada, unificando la vivienda, el trabajo y el ocio. Esta transformación está cambiando la manera en que habitamos la ciudad y, al mismo tiempo, abre un abanico de oportunidades para vivir e invertir.

Una de las claves de este cambio es la movilidad. Con más personas buscando entornos caminables y accesibles, los nuevos desarrollos que se están llevando a cabo crean comunidades que responden mejor a las necesidades de sus habitantes. Hoy, barrios antes secundarios están emergiendo como nuevos polos de atracción, lo que marca un abandono de la idea de que Buenos Aires gira únicamente en torno a un centro urbano dominante.

Los datos son elocuentes: en lugares como Núñez, los precios se cotizan entre USD 3.000 y 3.200 por metro cuadrado, y en zonas como La Lucila y Vicente López, algunos desarrollos superan los USD 3.500. Esta situación habla del nuevo interés por áreas que ofrecen calidad de vida superior.

Nuevos Barrios en Ascenso

Vicente López es un claro ejemplo de esta tendencia. Este barrio está siendo reconocido como un nuevo centro laboral dentro del AMBA. Muchas empresas están trasladando sus oficinas hacia allí, atraídas por la accesibilidad y un entorno urbano que favorece este crecimiento. La planifiación urbana adecuada y la infraestructura de calidad están haciendo de Vicente López un modelo de desarrollo armonioso.

Además, la costanera recuperada y su cercanía con la Ciudad de Buenos Aires lo convierten en un puente natural entre la capital y el corredor norte, presentando un potencial de valorización sostenido hacia el futuro.

Barrios con Vida

Dentro del mismo municipio, lugares como La Lucila y Olivos han evolucionado, transformándose de zonas residenciales a núcleos urbanos vibrantes. Las mejoras en la movilidad, nuevas propuestas gastronómicas y un lindo frente costero han logrado crear un ecosistema que combina tranquilidad con servicios de calidad. Este movimiento responde a una demanda creciente de familias y profesionales en busca de un estilo de vida más conectado con la naturaleza, sin alejarse de la ciudad.

Los desarrolladores ahora enfrentan el desafío de concebir proyectos que no solo construyan edificios, sino que también generen una verdadera identidad barrial y un sentido de comunidad.

Un Punto de Encuentro

Núñez, en la Ciudad de Buenos Aires, ha logrado consolidarse como un punto de conexión entre los barrios tradicionales y las nuevas dinámicas urbanas del norte metropolitano. En los últimos años, este barrio se ha transformado en un referente de desarrollos de mediana escala, enfocados en el diseño y la eficiencia energética.

Con su cercanía al corredor ribereño, la oferta de espacios verdes y una conectividad estratégica, Núñez se posiciona como uno de los barrios más activos en nuevos desarrollos. La realidad es que, hoy en día, crecer en el sector inmobiliario implica entender bien las nuevas dinámicas de movilidad y los cambios culturales que nos afectan. Así, el nuevo mapa del real estate argentino se define no solo por más metros cuadrados, sino por calidad de vida, conectividad y una identidad barrial sólida. Esto no solo facilita la planificación de proyectos con mirada de futuro, sino que también nos ayuda a imaginar la ciudad que deseamos habitar en los próximos años.

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