Vacunas son seguras y salvan vidas, afirman expertos y ministros
El ministro de Salud de la Nación, Mario Lugones, salió a aclarar la importancia de las vacunas que forman parte del Calendario Nacional de Vacunación. Esto vino a colación de una reciente exposición hecha por la diputada del PRO por Chaco, Marilú Quiróz, que generó controversia al cuestionar la eficacia de las vacunas, sobre todo las contra el Covid-19. La charla se realizó en el Anexo a la Cámara de Diputados, donde se hablaron de supuestos “efectos colaterales”, como el famoso “magnetismo” en el cuerpo.
Inmediatamente, el evento se volvió tendencia en las redes sociales y desató un rechazo altamente contundente por parte de la comunidad científica argentina. Hay que recordar que, previamente a esto, el 11 de noviembre, Quiróz ya había presentado un proyecto de declaración pidiendo revisar la obligatoriedad de la vacunación, que está establecida por la Ley 27.491.
En el comunicado difundido por Lugones, se destacó que 22 de los 24 distritos de Argentina se unieron en defensa de la vacunación. Las dos provincias que faltan, Formosa y Buenos Aires, han sido foco de especulaciones políticas, especialmente porque el titular de salud de la provincia, Nicolás Kreplak, criticó abiertamente la exposición, argumentando que aquellos que promueven este tipo de eventos buscan atentar contra el derecho a la salud.
El comunicado de Mario Lugones junto a los ministros de Salud de las provincias
Ante el alboroto, el Gobierno decidió emitir un comunicado este sábado. Allí se reafirmó que cada vacuna del calendario “tiene décadas de uso seguro, respaldada por evidencia científica sólida y ha demostrado su eficacia para prevenir enfermedades graves y la muerte de millones de personas.”
Se explicó que antes de formar parte del Calendario Nacional, todas las vacunas pasan por estrictas evaluaciones que aseguran su calidad y efectividad. Y ese estándar se mantiene con controles continuos a lo largo del tiempo. Según el texto, “la aplicación efectiva de las vacunas en todo el país es una responsabilidad compartida”, lo que implica un trabajo coordinado entre el Ministerio de Salud y las autoridades provinciales y municipales.
Se destacó la convicción de que la vacunación es una política sanitaria indispensable. Además, el compromiso federal de garantizar que cada persona tenga acceso gratuito y oportuno a todas las vacunas del Calendario fue reafirmado.
La polémica presentación en el Congreso
Esta presentación desató críticas entre especialistas, sociedades médicas y autoridades sanitarias, y fue autorizada por el presidente de la Cámara baja, Martín Menem. El evento se realizó bajo el título “¿Qué contienen realmente las vacunas Covid-19?”, y fue señalado por diseminar desinformación en un tema que es crítico para la salud pública, además de generar dudas sobre las campañas de vacunación que se llevaron a cabo durante la pandemia.
La exposición duró más de cinco horas y fue llevada a cabo por la diputada chaqueña Marilú Quiróz. Desde el escenario, Quiróz enfatizó su intención de avanzar hacia un cambio en la obligatoriedad de la vacunación y profundizar sobre qué se inoculó durante la pandemia.
Uno de los momentos más extraños de la jornada fue cuando un hombre se subió al escenario con el torso desnudo, intentando demostrar que experimentaba “magnetismo” tras recibir la vacuna. “Me gustaría saber qué tienen para decir los médicos”, desafió mientras hacía su demostración.
Inmediatamente, expertos salieron a desmentirlo. Aunque algunos objetos pueden permanecer brevemente pegados a la piel, esto se debe a la presencia de grasas naturales en la superficie del cuerpo y no a una vacuna. Incluso un poco de talco puede hacer que el supuesto “magnetismo” desaparezca fácilmente.
La evidencia internacional sobre la seguridad de las vacunas es contundente. La Organización Mundial de la Salud afirmó en 2021 que las vacunas “están libres de metales que causarían una atracción magnética”. Asimismo, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos aclararon que recibir una vacuna contra la COVID-19 no hará que una persona se vuelva magnética, ni siquiera en el sitio de la inyección.