Reilly Opelka: superó lesiones y un tumor para seguir en el tenis
La vida a veces puede ser un verdadero desafío, especialmente para esos deportistas que enfrentan cada adversidad con valentía. La resiliencia marca el camino de muchos tenistas, que, a pesar de lesiones, crisis personales y momentos complicados, encuentran la forma de volver a brillar en la cancha. Sus historias están llenas de sacrificios y determinación, realmente se convierten en una luz de inspiración para millones de aficionados en todo el mundo.
Uno de esos casos emblemáticos es el de Reilly Opelka. Este tenista estadounidense no se dejó vencer por un tumor, lesiones graves y una mala praxis médica. Su amor por el tenis lo impulsó a desafiar a los mejores, trascendiendo desde canchas humildes hasta estadios internacionales. Su trayectoria refleja un espíritu indomable, convirtiéndolo en un verdadero símbolo de perseverancia en el deporte.
La historia de Reilly Opelka, el tenista que nunca bajó los brazos
En 2022, la vida le jugó una mala pasada a Reilly. Este joven de 27 años se enfrentó a un tumor benigno en la cadera, lo que lo alejó de las canchas. Tras una cirugía exitosa, una serie de eventos desafortunados siguieron; una mala praxis en su muñeca causó una infección que lo mantuvo al margen del tenis durante casi dos años. En esos momentos difíciles, Opelka llegó a pensar en dejar el deporte que tanto ama.
Sin embargo, la historia no termina ahí. En 2024, tras un arduo trabajo de recuperación, logró volver y alcanzó las semifinales en Newport. El verdadero regreso triunfante llegó en 2025 cuando sorprendió al mundo al vencer a Novak Djokovic en Brisbane, marcando 16 aces en ese partido. Su estilo agresivo y su potente saque, respaldados por amigos como Taylor Fritz, lo llevaron a escalar hasta el puesto 66 en el ranking.
Logros y desafíos
Reilly, quien mide 2,11 metros, ha acumulado cuatro títulos ATP, destacando sus triunfos en Dallas y Houston en 2022. Sin embargo, la vida no ha dejado de desafiarlo. Una lesión en la espalda lo forzó a retirarse de la final en Brisbane, pero su amor por el tenis es lo que lo mantiene en pie. Este gigante se convierte en un ejemplo de superación, demostrando que, a pesar de las adversidades, la pasión por el deporte puede llevar a enfrentar nuevos retos y aspirar a lograr grandes cosas.