El mercado no valora historias personales
Un exfuncionario de Economía, que ahora asesora fondos extranjeros, compartió en una reunión privada que los clientes están deseosos de comprender qué significa realmente ganar o perder para La Libertad Avanza (LLA) en las próximas elecciones. Hay confusión entre las encuestas, el análisis de los politólogos y las afirmaciones del propio Javier Milei. Sostiene que todo dependerá de cómo le vaya en Buenos Aires y en las elecciones de octubre, y puso la barra bastante alta al fijar el objetivo en el 40%. Es decir, si alcanzan ese porcentaje de votos o más, lo consideran una victoria.
Entonces, la clave aquí es entender qué significa para el mercado que Milei gane, o mejor dicho, qué se considera como no perder. Muchos en el mercado no están viendo ese número, especialmente porque Milei es candidato sin tener la provincia bajo control. Se plantea una teoría: si no llega al 40%, pero logra que quienes lo votaron en el balotaje no opten por otro candidato en esta ocasión, eso sería positivo. Es un tema muy debatido, sobre todo pensando en su futura capacidad de veto.
Se especula que, con los intendentes jugando fuerte en septiembre por los Consejos Deliberantes, si Milei disminuye la diferencia en la Tercera Sección y tiene un buen resultado con su alianza con el PRO, en octubre no debería empeorar lo que logró en 2023 sumando votos del PRO. Esto podría llevar a que el mercado de bonos soberanos no se resienta tanto.
Sin embargo, en un banco extranjero, a pesar de contar con una buena cantidad de papeles públicos, la preocupación continúa en torno al mercado de pesos. Allí, tanto la mesa de operaciones como sus principales clientes están revaluando sus posiciones en el BONTE mientras el dólar se encuentra cerca del límite máximo de la brecha. Están pensando en cuánto tienen en LECAP y en bonos en dólares para combinar con algunos papeles corporativos.
Además, el concepto de “pass through” es muy debatido. A nivel mayorista parece haberse dado, pero a nivel minorista, el estancamiento no permite que los precios se ajusten. Se espera que, en los próximos meses, la inflación se ajuste ligeramente, lo que lleva a que haya quienes vean oportunidades en la curva CER.
Por ahora, quienes se sienten incómodos con la situación no creen en escenarios positivos y cuestionan cómo el Gobierno planea salir de este embrollo, a raíz de las recientes imágenes de la campaña presidencial que causaron preocupación en el exterior.
Lo que dejó la licitación de deuda, lo que viene y el foco en futuros
Después de la reciente licitación, el Tesoro logró extender plazos y despejar vencimientos de inmediato, aunque se dio a conocer que el roll-over fue del 100% y no del 114%, como se había afirmado. La tasa TAMAR, muy buscada por los inversores, atrajo más de $4,6 billones de una licitación total de $7,7 billones, mientras que la LECAP de 30 días captó la atención de los inversores no bancarios, ofreciendo una tasa de 4,72% de efectiva mensual.
La mirada ahora está puesta en el 10 de septiembre, ya que vencerán más de $7 billones. La situación de las tasas de interés en pesos muestra una TAMAR superior al 5% mensual, lo que dichosamente se traduce en una efectiva anual del 90%.
¿Qué es lo que ha captado la atención en torno al dólar futuro? El BCRA es el principal jugador en este mercado, especialmente con el contrato a noviembre de 2025, donde se manejan contratos por alrededor de 7.700 millones de dólares. Se especula que el BCRA tiene cerca de 6.000 millones vendidos.
La expectativa está centrada en cómo el BCRA enfrentará los vencimientos de futuros de agosto y las últimas sesiones del mes. Las expectativas van más allá de simplemente mitigar pérdidas; también hay una lucha entre los que apostaron por el futuro y no quieren perder.
Mientras tanto, empiezan a llegar números preliminares del IPC de agosto. Las estimaciones indican un aumento del 0,3% en alimentos y del 2,1% para el mes. Así, el mercado prevé una inflación de al menos 2% o más. Los detalles sobre la inflación en alimentos muestran que fue menor a la esperada, pero los aumentos en otras categorías mantuvieron el indicador elevado.
¿Qué más se dijo entre mesadineristas?
En los últimos dos meses, la situación ha cambiado drásticamente. El desarme de las LEFI trajo consigo un aumento de tasas, que ya venía en alza en términos reales. El dólar ha tocado el límite superior de la banda, y el riesgo país ha superado los 800 puntos.
A pesar de que se mantiene el superávit primario, las tensiones se han incrementado por el costo más elevado de intereses y la presión del Congreso. Así, mientras la inflación muestra un lado positivo, la actividad económica se encuentra debilitada, y el escenario cambiario sigue siendo complicado.
Las apuestas oficiales se centran en que un buen resultado electoral podría disminuir el riesgo país y abrir mercados. Sin embargo, eso no garantiza que se resuelva el dilema cambiario.
Apuestas de cara a las elecciones
Los amantes de la renta variable están observando con cautela. Actualmente, están casi un 30% por debajo de los niveles que tenían en las elecciones de medio término de Mauricio Macri y un 20% por encima en comparación a cuando Macri se enfrentó a Alberto Fernández en las PASO de 2019.
Con ese panorama, creen que si la oposición no obtiene un gran triunfo, el castigo por parte del mercado podría ser excesivo. No obstante, la incertidumbre persiste sobre si va a haber un rally o un “sell-off”.
Un financista con experiencia en Wall Street comentó que sin una ancla política no puede construirse nada. Si bien el Gobierno hace alarde de anclas fiscales y monetarias, nada importa sin un respaldo electoral. Si no se consolida esta ancla política, el resto resulta inviable.
Algunos analistas opinan que, a pesar de los posibles recortes de tasas por parte de la Fed, Argentina tendría que evitar un déjà vu similar al de las PASO de 2019. Septiembre, siempre impredecible, podría traer sorpresas.
En relación al mercado cambiario, se ha informado sobre la estrategia del BCRA, que ha despertado suspicacias. Todo gira en torno al dólar. Para algunos, el BCRA, que se presenta con una “línea de cuatro”, varía su estrategia en cada jugada. Un día sube encajes, al otro decide cómo manejar cada transmitiéndose.
Por otro lado, se concretó la incorporación de Pablo Wilenski como nuevo director comercial de Asset Management de Balanz.
En otro frente, la gestora Investo, parte de VanEck, lanzó un ETF brasileño que replica el rendimiento de empresas argentinas que cotizan en EE.UU. Este fondo ofrece una vía de acceso a la recuperación de la economía argentina, apostando a sectores clave y ofreciendo la liquidez del mercado norteamericano.
Para terminar, una buena noticia entre tantas complicaciones: Juan Rodríguez Biassone, un funcionario del BCRA, obtuvo la primera beca para un Master in Central Banking junto al MIT, convirtiéndose en el primer funcionario bancario latinoamericano en lograrlo. ¡Un motivo más para estar orgullosos!